Que se casen o no se casen: ¿he ahí la cuestión?

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Por Sara Sariol Sosa | 18 septiembre, 2018 |
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Luis Enrique Domínguez, un hombre macho, varón, masculino, de acuerdo con el concepto que algunos manejan de masculinidad, hace unos días alzó su voz de trueno en el barrio bayamés donde reside, para preguntar cuándo le tocaría a él discutir el proyecto de Constitución.

¿Qué parte te interesa del texto jurídico?, le preguntamos, pensando que arremetería contra el artículo 68, el cual concibe la unión voluntariamente concertada entre dos personas con aptitud legal para ello, y descansa en los derechos y deberes de los cónyuges.

“Quiero que la gente me explique –respondió-, por qué con tantos problemas que enfrentamos hoy en este país, con una economía insuficiente, salarios bajos, y no pocos desórdenes sociales y laborales, nos concentramos en si los de igual sexo se casan o no.  Señores que cada cual haga con su vida lo que quiera, aquello otro tiene que preocuparnos más”

Ese mismo día por la noche, durante la consulta del documento en una cuadra cederista del reparto Antonio Guiteras, también de la capital granmense, Emiliano Vargas fue tajante al expresar, sin otro comentario: “propongo que el matrimonio se quede como en la constitución anterior.”

Así de diversas, contrastantes y hasta impredecibles, son las opiniones que genera el citado artículo sobre el matrimonio igualitario, según estadísticas uno de los dos más abordados por los granmenses en el actual proceso de consulta de la Carta magna cubana.

La polémica, en honor a la verdad trasciende cual destapada caja de pandora, ha motivado en unos renovadoras reflexiones, y removido en otros, las más íntimas y conservadoras manifestaciones de machismo y discriminación, si bien tal incorporación pretende, desde una perspectiva de protección integral a las personas por su orientación sexual e identidad de género, situar a Cuba entre los países que cada vez más se suman al reconocimiento de ese derecho.

Para constatar tal apertura, basta una rápida búsqueda en la red de redes y aparecerán, entre otros, titulares como los siguientes:

-España celebra el Día del Orgullo LGTBI con 31 600 matrimonios en 10 años

-Celebran primera boda igualitaria masiva de Puerto Rico

-Grecia: Aprueban Ley de matrimonio igualitario

-Italia aprueba ley a favor del matrimonio homosexual

-Aprueba matrimonio gay senado de Uruguay

-India despenaliza la homosexualidad en un veredicto histórico

Incluso: -Corte Suprema de EEUU a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo

Cuba se ha planteado estar en esa vanguardia inclusiva, porque construye un proyecto social superior en cuanto a dignificación del ser humano, que busca la equidad y la justicia social, principios que nos tiene como beneficiarios a todos, sin excepción, a negros, blancos, hombres, mujeres, campesinos, obreros, jóvenes, adultos, técnicos, profesionales, amas de cada…

NI FIRMAS NI HIJOS

Algunos de quienes se oponen a la inclusión de marras, lo hacen en defensa de una familia original, pero, ¿de qué originalidad estamos hablando si la vida misma ha demostrado que esa institución ha sufrido cambios sustanciales en su estructura?

Estas mutaciones nos atañen a tantos de nosotros, y en muchos casos se producen porque no le damos el valor y la importancia que amerita, y porque no siempre se construye la unión sobre bases sólidas de amor y respeto. Eso sí es preocupante.

Según el Anuario publicado en 2016 por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (Onei), solo en 2015, por citar un período, se registraron aproximadamente 34 mil divorcios, no pocos de estos con impactos negativos (por causas diversas) en los hijos.

La cifra, por demás, tiene en cuenta únicamente las uniones legales, pues como señala la Doctora Rosa Campoalegre, jefa del Grupo de Estudios sobre Familia del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), el mayor dinamismo en la formación de parejas está en las uniones consensuales y no en los matrimonios, decisión que aquí se respeta.

La consensualidad también caracteriza las uniones homosexuales, claro está, por motivos diferentes. Pero, a pesar de conocidos pesares, cada vez son más las parejas entre personas del mismo sexo que viven juntas.  Así, la Ley de leyes, solo está asumiendo una realidad; la nueva visión del matrimonio, que se aparta de la heteronormatividad y el machismo, entonces no es fortuita.

No se trata de incitar al matrimonio entre homosexuales, de que estos salgan corriendo a legalizar su unión, sino de que, si así lo desean, lo hagan porque les asiste todo el derecho como seres humanos.  Eso también es respeto.

Otros están a favor de que se casen, pero no adopten niños. El artículo no habla de adopción, tema que, intuimos, debe ser regulado por el Código de Familia.

Aun así, recordemos que en Cuba son pocos los menores con posibilidad de ser adoptados.  De acuerdo con un trabajo publicado en febrero de este propio año por el periódico Granma, el principal requisito para dar un menor en adopción es que los padres hayan perdido sobre él la patria potestad, y esto no ocurre en la mayoría de los casos que ingresan en los Hogares para Niños sin Amparo Familiar.

Para que un niño, niña o adolescente no esté sujeto a la patria potestad tiene que ser huérfano, o no tener padre o madre reconocidos, o que a ellos se les prive de su potestad sobre el menor a través de una jurisdicción penal o civil, sanción irrevocable y la más grave que contempla el Código de Familia vigente en Cuba desde 1975.

Muchos de los niños ingresados a esos hogares son hijos de madres y padres, o ambos, que cumplen condenas, y no tienen otro familiar en condiciones o voluntad para cuidarlos.  En esos casos se suspende la patria potestad de manera temporal.

Además existen niños en estado de abandono por padres adictos, siquiátricos o con retrasos mentales; mas, a estas personas nunca se les quita la patria potestad, tomando en consideración su capacidad limitada. En la mayoría de estas situaciones también se suspende la patria potestad, no se les priva de ella.

Pero, si procediera una adopción, ¿a qué tememos?, ¿a la reproducción de una inclinación homosexual.

Analicemos cuántos hijos de heterosexuales, criados por familias homofóbicas hasta la médula, son homosexuales.

Todo apunta a que eso no depende de quienes crían, porque si no, como bien dice un forista, no hubiera prácticamente gays, pues casi todos nacemos y crecemos entre personas con sexualidades heteronormativas. Sin embargo, ocurre también lo contrario, y lo sabemos, hijos de parejas homosexuales son heterosexuales.

Vistos estos asuntos, no vale la pena irnos por la tangente, para enmascarar arcaicos prejuicios.

CUESTION NO DE PREFERENCIAS Y SÍ DE VALORES

Entre las múltiples opiniones recepcionadas a propósito de este trabajo periodístico, nos llamó sobremanera la atención el hecho que algunos homosexuales temen a la aprobación del matrimonio igualitario. ¿Cómo es posible?

William (respetamos su deseo de no plasmar el apellido) nos lleva a entender que el rechazo de algunas personas hacia ellos se debe a aquellos que manifiestan una conducta social y pública, extravagante y desordenada.

Otro del grupo, en consonancia, manifiesta con inquietud: “Si en los carnavales, en las carpas se portan mal, ¿cómo será eso cuando aprueben el artículo?

Es verdad, pero no todos los homosexuales se comportan de igual manera, hay entre ellos personas serias, maravillosas, buenos amigos, vecinos, familiares y compañeros que no deben por ningún concepto pagar justos por pecadores.

Igual conocemos de heterosexuales con pésima conducta social.  Entonces, una vez más nos convencemos que la cuestión no está en la preferencia sexual sino en el apego o no a valores elementales, cuya consolidación es una batalla que concierne sin distinción a todos los cubanos.

En fin, se aprecian numerosas aristas y diversidad de opiniones sobre el asunto.  En cada debate, todos tienen el derecho de expresarse y no se somete a votación ningún criterio.

El proyecto no aprueba el matrimonio entre personas del mismo sexo, sino que reconoce la unión “entre dos personas”, solamente. Autorizar el casamiento entre homosexuales depende de otro cuerpo legal, no de la llamada Ley de leyes.

Como precisa el material en análisis, “la Constitución es una norma que establece principios y valores esenciales y mínimos, lo que implica no abarcar y expresar en detalle todos los ámbitos de la vida política, económica y social”.

Es el momento de estudiar, cada cubano, de manera responsable y pormenorizada, la propuesta de Carta Magna, que pretende fortalecer los derechos ciudadanos, la organización del país, la estructura y funcionamiento del Estado.

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  1. Islas Bermudas y Eslovenia aprobaron en su momento el matrimn¡onio entre personas del mismo sexo, pero después tuvieron a bien darse cuenta de la locura que habían cometido y se retractaron de la decisión.

  2. Yo personalmente sí estoy de acuerdo y defiendo totalmente la definición de matrimonio tal y como está concebida en el artículo 68. Y lo hago desde mi postura como cristiano que soy hace 28 años y como hombre gay que vivo en una relación estable con mi pareja desde hace 6 años y que pretendemos casarnos luego de aprobada la ley, la cual creo que sí se aprobará. Y se aprobará porque la concepción de matrimonio entre dos personas está muy en consonancia con los principios éticos de la Revolución Cubana, de justicia e igualdad social para todos y todas, y además porque está en plena concordancia con la fe cristiana de que el amor es el valor y bien supremo de la humanidad, y que ese amor es sin distinciones, tal y como lo enseña Jesucristo. Todos los seres humanos tenemos el derecho a amar y ser amados, y a formalizarlo ycelebrarlo con nuestras familias y amigos a través del matrimonio. Por eso creo q sí, que es muy coherente y correcto la definición “el matrimonio es la unión voluntariamente concertada entre dos personas con aptitud legal para ello, a fin de hacer vida en común…”

  3. Me aterra ver como las personas ofenden, insultan, y discriminan sin impunidad, como si fueran portavoces del derecho universal. El matrimonio es un derecho y como tal debe favorecer a toda la raza humana sin distinguir, siempre en el marco de lo legal por supuesto.
    En cuanto a lo que los religiosos, ciertamente se debe respetar su derecho de expresión pero respeten al qu7e piensa diferente. En Cuba existe un Estado Laico, la Iglesia no deberia meterse en asuntos de derechos humanos, cuando es una institución que en muchas ocasiones ha defendido el machismo, la pederastia y otros males sociales REALES. Ojala me publiquen

  4. No al matrimonio entre dos personas, el matrimonio debe ser entre un hombre y una mujer como Dios los creo, hembra y varón para la procreación, dice la palabra de Dios en el Libro de Levítico, capítulo 18, versículo 22 “No te echarás con varón como con mujer; es abominación”. No permitamos que pase lo que en Sodoma y Gomorra, Dios guarde a mi país y a sus gobernantes a la hora de esta decisión a tomar en la nueva constitución.

    1. Dios te a inculcado a discriminar a las personas por su preferencia sexual? los homosexuales no pueden creer en dios? Mira por dentro tus organizaciones religiosas que muchos problemas tienen para que estimules la discriminacion. Una discriminacion por preferencia sexual es igual a una discriminacion de sexo y color, o tambien crees que las mujeres no tienen el mismo derecho que los hombre? o que las personas de color oscuro no tienen los mismos derechos que los blancos?

  5. Lo q pasa es q para Luis Enrique Domínguez la economía ineficiente, desórdenes sociales-laborales y los salarios insuficientes no se han resuelto en 30 años, sin embargo está locura para estar a la moda si se puede combatir, aplaudo y comparto el criterio de Emiliano Vargas, en su escrito la periodsita cita los paises q aceptan el matrimonio entre parejas del mismo sexo como un derecho; me pregunto yo, en Cuba no tienen derechos los homosexuales, q yo sepa viven como el resto de las personas, con su libreta de abastecimiento, entran al cine, van a los estadios, van a donde van el resto de los cubanos, Cuál es entonces el desespero por que se casen si en Cuba hay millones de parejas sin casarse.

  6. Creo que la verdadera felicidad de todo ser huamno es hacer con su vida lo que le de la gana sin que nada se lo prohiba.hay que opinar ,transformar ,agregar todo lo de la vieja constitución que nos están afectando hace muchos años puedo decir desde que triunfó la revolución la unión entre dos personas que se quieran debe ser aprobadas ya que eso no nos está afectando nuestra vida ,señores opinantes pongan los pies sobre la tierra y discutan para que cambie todas las cosas que siempre nos están haciendo más infelices dejen la tonterias que la unión entre dos personas que se quieran no es nuestro problemas de las desgracia en que vivimos

    1. Felicito a la periodista por el artículo, muy justo y equilibrado.
      Miles de personas del mismo sexo ya viven en parejas estables desde hace años, pero ahora no tienen derecho a obtener los beneficios del matrimonio, por tanto están discriminadas.
      Aprobar sólo el matrimonio entre hombre y mujer, limitaría los derechos de dos hombres o dos mujeres que se amen, y contradiría todo el artículado anterior que expresa la igualdad de todos los cubanos.
      Ya no sería “con todos y para el bien de todos” si no “Con algunos y para el bien de algunos”.
      No se dejen engañar por criterios personales basados en creencias erroneas, debemos tomar decisones basadas en la ciencia, y la ciencia es clara: La homosexualidad es una variante normal de la sexualidad humana, la homosexualidad no es trasmisible, no se pega ni se imita, usted es o nos es y ya, los niños en familias del mismo sexo tienen igual desarrollo psícologico y social que los niños de matrimonios heterosexuales, es el amor el que hace una familia saludable, no el sexo de sus miembros, en los paises en que se ha aprobado el matrimonio entre personas del mismo sexo no ha habido efectos negativos en la sociedad, al contrario, la gente tiene la pecepción d evivir en una sociedad más justa, inclusiva… todo esto lo dicen estudios científicos bien serios, lo demàs son puras creencias erroneas basadas en nuestra crianza heteronormativa y machista.
      Por ultimo, recuerdo que la indisciplina es un problema general en nuestra sociedad, recordamos el alcoholismo desmedido, la vilencia, la chavacanería, la falta de respeto, el oportunismo, el robo, la falta de consideración en la que vivimos y pensemos cuantos de estos hechos son cometidos por homosexuales, entonces no es sólo de los homosexuales el problema, pero cuando es un homosexual quien lo comete el asunto se magnifica y la gente generaliza como si todos fueramos iguales.
      Si fuese por eso ningún heterosexual debería adoptar niños, pues es de familias heterosexuales de donde han salido los ladrones y asesinos que pueblan nuestras cárceles.