Reaparecen los “camellos” en carreteras de Granma

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Por Orlando Fombellida Claro | 25 marzo, 2016 |
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Uno de los tren bus que ahora ruedan en Granma FOTO/Rafael Martínez Arias
Uno de los tren bus que ahora ruedan en Granma FOTO/Rafael Martínez Arias

Los grandes, lentos y siempre bien recibidos “camellos” de las calles y carreteras cubanas, vuelven a verse circular en Granma, acicalados y bastante confortables.

Durante la segunda mitad de febrero pasado, ocho de los ómnibus denominados tren bus, por su considerable longitud y capacidad para 150 pasajeros, reiniciaron en esa provincia del sur oriente de Cuba, la prestación de servicio, tras ser devueltos a la vida por consagrados mecánicos, ayudantes, chapisteros, soldadores y sus choferes, quienes no miraron reloj ni si era sábado o domingo, durante meses.

Debido a su deterioro, como consecuencia de la prolongada explotación, de esos vehículos funcionaban, como promedio, uno diario “por lo que el año pasado se remotorizaron dos, el de Niquero y el de Campechuela, y nos dimos a la tarea de someterlos a todos a un proceso de reconstrucción y pintura, con un diseño único”, explica Leonardo Labrada Mesa, director de la Empresa provincial integral (EPIT) en Granma.

Aunque son equipos añosos, ahora trabajan de manera estable, cinco o seis de ellos, añade Labrada Mesa.

En la actualidad, están activados los de las rutas Jiguaní-Manzanillo; Bayamo-Los Cayos (Yara), ahora paralizado momentáneamente por falta de parabrisas; el que va de Yara a Los Cayos, de ahí a Manzanillo, de Manzanillo a Bayamo y viceversa, para retornar de Manzanillo a Yara.

De dos tren bus que tiene en Manzanillo la referida entidad, uno se encuentra en reparación, y el otro, realiza dos viajes -el primero en la mañana y el segundo en la tarde- de esa ciudad a la capital provincial, y a la inversa; el de Campechuela, con frecuencia diaria de ida a Bayamo y regreso a esa costera localidad; el de Niquero-Bayamo y Bayamo-Niquero; el de Bartolomé Maso, que sale de El Caney y va a Manzanillo, de ahí vuelve a Bayamo, de Bayamo a Manzanillo y desde este punto regresa a Bartolomé Masó.

Completa la relación el tren bus de Media Luna, que efectúa dos viajes diarios a Manzanillo.

Aunque distante de satisfacer la demanda, la reaparición de esos carros en el paisaje vial granmense representa un alivio para las miles de personas.

A esa aún leve señal de mejoría del servicio estatal del transporte público, se suma la puesta en servicio a finales de 2015 de 31 ómnibus Diana, de los cuales dos trabajan en la ruta Bayamo-Guisa, otro lo hace en la de Pilón-Manzanillo, y los demás en servicio urbano en la última ciudad mencionada y en Bayamo.

La entrada a la provincia de ese lote de guaguas, permitió destinar al servicio intermunicipal 16 de los primeros 31 carros de ese tipo que llegaron a Granma a finales de 2014, empleados como locales en sus dos principales urbes.

Cabe apuntar en tal sentido, la puesta en explotación en rutas de montaña y rurales en general, de 27 semiómnibus nuevos y activar una veintena de equipos paralizados durante cinco, seis y hasta siete años.

El director de la Epit granmense suelta dos últimas buenas nuevas: este año le fue aprobada a su entidad la reparación general de una docena de ómnibus, y para antes de concluir el primer semestre de 2016, está prevista la llegada a la provincia de 22 nuevos  ómnibus.

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