Hacer reír da placer

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Por Diana Iglesias Aguilar | 13 mayo, 2019 |
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José Raúl guionista de la obra Trapos Sucios

Siempre escucho decir a actores, comediantes, magos y artistas que hacer reír es más difícil que hacer llorar desde la escena. Se debe a complejos mecanismos sensitivos emocionales humanos que funcionan catalizados por lo que se  plasma en el drama y de la manera en que los histriones lo asumen, interviniendo además la vivencia del espectador, la experiencia el acebo cultural, y muchos otros aspectos.

En resumen, hacer reír es cosa seria como reza el nombre de un espectáculo de un grupo humorístico oriental, y para el joven y neófito dramaturgo bayamés José Raúl López Moreno provocar la risa en el público es fuente de inmenso placer espiritual, que pretende lograr con la puesta en escena de Trapos Sucios, último estreno del Colectivo Teatral Granma.

La idea surge, comenta López Moreno técnico de luces de la sala Palma, conversando con el actor y director artístico Juan Alberto Ante. Se anima  y escribe motivado por el interés que despierta en él todo el drama alrededor de la muerte, la tristeza, y las diversas actitudes, morbosas incluso, y maneras de asumir el dolor de las personas, en las que no escapa la doble moral, desafortunadamente más frecuente de lo necesario.

Aunque reconoce las dificultades para enfrentar este proyecto, totalmente nuevo para él como profesional de las artes escénicas que se ha movido en el aspecto técnico, explica que contó con el apoyo incondicional de Nolberto Reyes, director del Colectivo, quién corrigió la obra y la perfeccionó y asegura es parte indisoluble de ese guión dramatúrgico que hace reír y pensar a la vez.

Por más de siete meses trabajaron de conjunto, en lo que se llama trabajo de mesa y montaje de corrido, si bien el proceso no fue engorroso, pues lo disfrutaron todos, si tuvieron en cuenta muchos detalles y los tienen aún en cada puesta en escena en la que el público sin querer también va incorporando tempos, y maneras de hacer con la recepción que manifiesta.

La obra estrenada hace apenas dos meses en el teatro 10 de octubre de Bayamo, seguirá en temporada esta vez en la Sala Teatro José Joaquín Palma donde el equipo de producción opina, y no lo dudo, abarrotará las 195 lunetas de la instalación recién restaurada, una joya arquitectónica que data del siglo XVIII y que conserva en su arquitectura heterogeneidad de estilos y tiempos, dando al entorno una ligera evocación a otras épocas, con lo que llena de hermosura a la vista del transeúnte.

José Raúl anuncia que Trapos Sucios estará en cartelera durante la Primavera Teatral de Granma la semana venidera con una función y luego volverá a la programación habitual, para lo que necesita solo buena promoción pues lo demás lo ponen los artistas.

Acerca de la satisfacción personal que le genera esta su primera experiencia como dramaturgo, José Raúl refiere que se siente feliz como el padre que ve crecer a un hijo, compartida esta responsabilidad con otro padre maduro y seguro en esa crianza como lo es el maestro Nolberto Reyes.

Una obra que habla de la actualidad, de los problemas que nos circundan y a los que se responde con el clásico humor que caracteriza al pueblo cubano hasta en los momentos más duros de la existencia. Una puesta con la que el Colectivo Teatral Granma se abre paso en la programación para adultos en una nueva temporada.

Precisamente el Colectivo Teatral Granma fue la agrupación que reabrió la Sala Teatro José Joaquín Palma  después de muchos años sin uso hace medio siglo con la obra Punto sin retorno con  la dirección de Miguel Lucero, estreno que contó con la presencia del entonces Ministro de Cultura, Armando Hart Dávalos.

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  1. Muy buena la obra y esperamos otras más de ese joven talento que emerge en esta ciudad de artistas emblemáticos para dicha de nosotros los bayameses.