Rememoran reencuentro de Fidel y Raúl

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Por Yelandi Milanés Guardia | 18 diciembre, 2016 |
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Cinco Palmas hoy 1Los Comandantes de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez y Guillermo García Frías presiden, este domingo, el acto político-cultural con motivo del aniversario 60 del reencuentro de Fidel y Raúl en Cinco Palmas.

En la conmemoración participan dirigentes políticos y administrativos, pobladores de la zona, jóvenes destacados y representantes de diferentes sectores sociales.

El acto, dirigido por Mirelis Echenique Naranjo, está amenizado  con cantos, poemas y bailes relacionados con la efeméride, y se resaltará la significación histórica del efusivo abrazo entre los hermanos Castro Ruz.

Tras el combate y dispersión de Alegría de Pío los expedicionarios se disgregan por todos lados buscando salvar sus vidas e intentando encontrarse con Fidel y el resto de la tropa.

Los combatientes pasan la mayoría del tiempo moviéndose cuidadosamente y de manera que no levantaran sospechas.

Fidel ignora cuántos han sido muertos o hechos prisioneros. Sabe, además, que la Sierra está lejos y está consciente de que la persecución y la vigilancia estarán concentradas especialmente en él.

En los días subsiguientes un gran número de ellos son capturados y asesinados por el ejército batistiano.

Algunos campesinos simpatizantes de los rebeldes le explican también los distintos caminos que pueden seguir para internarse en la Sierra. Algunos de ellos no eran parte de la red campesina creada por Celia Sánchez para recibir el desembarco, ni pertenecían al Movimiento 26 de Julio, pero gracias a su colaboración buena cantidad de expedicionarios lograron salvar sus vidas.

La finca de Mongo Pérez, ubicada en Cinco Palmas, era el punto seleccionado de antemano por los organizadores de la red para agruparlos y organizarlos antes de su partida hacia las zonas más intrincadas de la Sierra. En la red se destacan Guillermo García y Crescencio Pérez.

El 18 de diciembre de 1956 Fidel recibe una cartera con la licencia de conducción mexicana de Raúl y se alegra sobremanera.

Entonces le dice a Primitivo que si realmente era Raúl debía decirle los nombres y apodos de los extranjeros que vinieron en la expedición. Luego Primitivo informa que el interrogado ha pasado la prueba y no cabe duda que es Raúl, quien viene con otros cuatro, todos armados.

Al fin, a la medianoche, bajo las palmas nuevas del cañaveral de Mongo Pérez los dos hermanos se estrechan en un emocionado abrazo, y se produce un diálogo histórico.

—¿Cuántos fusiles traes? —pregunta Fidel a Raúl.

—Cinco.

—¡Y dos que tengo yo, siete! ¡Ahora sí ganamos la guerra!

Después del trascendental encuentro los ocho sobrevivientes esperan allí a la tropa de Almeida, el cual se reúne con ellos el 21 de diciembre en la madrugada y entonces suman 15 los supervivientes. Hay más hombres en camino, que se unirán varios días después.

Y así comienza a gestarse el naciente Ejército Rebelde, que se nutrió mucho de los campesinos de la Sierra Maestra, debido al encarcelamiento y muerte que sufrieron la mayoría de los arribantes a las costas de Niquero en el yate Granma.

El reencuentro de Cinco Palmas tras días de agonía, incertidumbre, hambre, cansancio y sed fue como una luz de esperanza al final del camino, cuya meta era la completa liberación de la Patria ultrajada.

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