Representa joven bayamés las raíces de la culinaria regional

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Por Diana Iglesias Aguilar | 29 enero, 2019 |
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César Barberán Zorrilla un espigado joven bayamés de solo 19 años, tiene la enorme responsabilidad de defender un proyecto culinario que por dos años y medio, integra la historia y la cultura de Bayamo, una de las regiones más importantes en la conformación de la cultura culinaria cubana, y elemento indispensable para la identidad nacional.
Participante por Granma del evento internacional Gastrocult 2019, no robó titulares en la prensa nacional ni mundial, pero si atrajo la atención de numerosos participantes al compartir la experiencia de liderar desde la cocina la conservación y promoción de tradiciones, hábitos, costumbres, recetas y maneras de hacer que son la base de nuestra cultura.


En el Iberostar Grand Hotel Packard, hotel cinco estrellas recién inaugurado en La Habana, entre el 8 y el 10 de enero último, César compartió con cheff de la india, país invitado de honor al encuentro y numerosos expertos de Cuba, México y España, en materia gastronómica y las artes culinarias.


Admirado por la profesionalidad mostrada en cada una de las degustaciones, conferencias y presentaciones gastronómicas, César regresó a casa con ideas renovadoras presto a ponerlas en práctica, en lo que a la elaboración de platos, aplicación de variantes en las materias primas para sustituir las carencias y ampliar el diapasón de sabores y olores sin perder lo autóctono y regional.


La Cuchipapa es un proyecto gastronómico local que pertenece al renglón del trabajo por cuenta propia, se distingue por ser conservador de la historia patriótica de la isla, vinculada a la cocina local emergente en difíciles circunstancias de la guerra por la independencia, donde destaca el empleo de recursos que ofrece la naturaleza.


En la instalación se pueden degustar el agua mona, la frucanga, el prú oriental, saborear el muy demandando ajiaco bayamés, variante de cocido de viandas y carnes que tiene su origen en la península ibérica, así como otros elaborados a base de pollo, cordero y carne de res.


En la actualidad conservar la cocina regional es un gran reto, comenta César, cuando materias primas escasean y se encarecen, ampliar aún más las propuestas con elaboraciones de la región marítima y de montaña es incorporar nuevas opciones al paladar que el cliente nacional y foráneo agradecen pues no es lo común en otras instalaciones similares.

La cocina es considerada como la octava de las artes, porque tiene mucho de inspiración y de creatividad, la que no le es escasa a este muchacho alto y delgado, graduado de los cursos de cheff en la Asociación Culinaria de Granma con las más altas calificaciones.

Desde Bayamo, el trabajo de César en su proyecto cultural gastronómico familiar, puede contribuir a que la Unesco declare a la cocina cubana como patrimonio cultural inmaterial de la nación, empeño en el que intelectuales y artistas ponen sus esperanzas.

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