El rescate de la Tecnotok 

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Por Anaisis Hidalgo Rodríguez | 12 marzo, 2021 |
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FOTO/Rafael Martínez Arias

El ruido no resulta agradable al oído, pero cuando de industrias se trata, el bullicio de la maquinaria y al ajetreo de los operarios deviene satisfacción porque la algarabía es sinónimo de vitalidad, servicios y bienes.

Cuando la máquina Tecnotok sufre roturas, la vida productiva en la línea de empaquetado de Dietéticos, enmudece, y con ella, el suministro de derivados en polvos generados por esta industria.

De ese mutismo improductivo despertó a la unidad láctea el consagrado innovador Antonio Góngora Boza, Jefe de mantenimiento en la Ueb Dietético, quien de conjunto con Fernando Cumbrera Martínez y Alberto Millán Wert, solucionaron la rotura de las correas de arrastre, cuya paralización dificultó el cumplimiento de los planes productivos en divisa y para la canasta básica.

“En uno de los recorridos nos encontramos con dos correas dentadas fabricadas para transmisión de movimiento en equipos, máquinas, automóviles. No tenían ninguna relación con las  originales, pero con el ánimo de resolver, regresamos con ellas a la fábrica, a ver qué se nos ocurría”, narra Góngora Boza.

Las correas encontradas se diferenciaban en diámetro, ancho, espesor y paso de los dientes, por lo que antes de probarlas, Antonio Góngora y su equipo debían  realizar varias acciones.

“Hicimos una prolongación a las ranuras por donde se desliza el rodillo tensor en cada uno de los cajetines, fabricamos el tornillo, los ejes, los reguladores y las poleas dentadas, respetando el diámetro exterior para no interferir en la velocidad.

“En el momento del fresado de las mismas, nos percatamos que no teníamos la fresa con ese perfil para el tallado de los dientes, pero no detuvimos el proceso, pensamos en el recortador que en otros momentos nos ha sacado de apuros similares.

“Afilamos una cuchilla con esa forma de dientes para ubicarla en el porta herramientas, montamos el cabezal y fijamos las poleas.

“Finalizado todo, armamos los arrastres, montamos la  máquina llenadora, ajustamos e hicimos la primera prueba con resultados excelentes”, describe Góngora Boza.

Durante un año resistió la solución, el doble de tiempo que las correas originales, sin daños colaterales

al área dentada, por lo que pueden restaurarse y continuar su vida útil; no así las originales, que sufren daños por los dientes.

La solución garantizó el llenaje de todos los productos que salen al mercado, fundamentalmente los comercializados por la Empresa Comercializadora y Distribuidora de Medicamentos, destinados a mujeres embarazadas con deficiencia nutricional y recién nacidos de hasta seis meses, así como la leche de los niños por la canasta básica.

“El mayor impacto de esta solución es social, y eso me reconforta, saber que salvaguardamos el envase de  unas 700 toneladas de productos, entre ellos harina lacteada, Gerlac, Bebelac, leche en polvo, cereales de arroz, mezcla para batidos, y que a su vez eliminamos las interrupciones de obreros en dicha línea”, expone Góngora Boza.

 

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