Retos de la Fábrica de Calzado Onell Cañete de Manzanillo

Share Button
Por Denia Fleitas Rosales (Radio Granma) | 16 diciembre, 2015 |
0

Fábrica de calzado, ManzanilloEl ajetreo en la Unidad Empresarial de Base (UEB) Onell Cañete de Manzanillo se acrecienta, con el ánimo de aproximar sus niveles productivos de calzado a las metas pactadas para el año en curso. En su actividad, el deseo de revitalizar una labor que es tradición en esta ciudad proletaria.

Conscientes de que todo esfuerzo es valioso sus 215 hombres y mujeres aplican las energías a los pedales de las máquinas de coser, a las prensas, dejan sus huellas en las piezas de material sintético, en las suelas de goma, extienden con destreza el pegamento, la tinta, revisan cada proceso y en el transcurso del día empaquetan los miles de pares elaborados con sus manos.

Es su voluntad el impulso para contrarrestar los incumplimientos de años previos y los efectos de los bajos índices productivos en los meses iniciales del año en curso, debido a la “inestabilidad en la materia prima, la carencia de piezas de repuesto, y fundamentalmente a la paralización de las manufacturas por el mantenimiento constructivo que en enero y febrero recibió la fábrica 16, donde se confecciona la bota de trabajo de 14 centímetros destinadas entre otros al Ministerio de la Agricultura, AZCUBA, el Ministerio del Interior”, afirma la directora de la entidad, la ingeniera Marjoris Blázquez Anache.

En ambiente renovado, con algunas condiciones tecnológicas a partir de la puesta en funcionamiento en la fábrica 16 de seis máquinas para el flujo del proceso de montado de puntas, taloneras, una prensa y máquina Mackey de coser suelas, y en la 17, por la inversión que recibió hace dos años, han elaborado hasta el cierre de noviembre 176 mil 827 pares de zapatos (unidades).

Tales cuantías, “aunque rezagadas para el período, en comparación con el año anterior, que concluimos con una producción aproximada de 95 mil unidades, representan avances de este colectivo”, asegura el económico Roberto Alejandro Soto Vega.  “Ello denota un cambio, la intención de la propia dirección del país de recuperar la industria nacional del calzado y el esfuerzo de nuestros trabajadores”.

“De este sobresale, por ejemplo, los 36 mil 200 pares obtenidos en el mes que cerró, niveles nunca logrados en dos años, y que son muestra de que nos recuperamos, y que con las alternativas que se aplican y el ánimo con el que labora hoy la gente, podemos llegar cerca de los 263 mil del plan anual”.

Pese a los atrasos, esta UEB, una de las siete del sector con las que cuenta el país, seis de ellas responsabilizadas con la producción, cumplió su encargo estatal de 98 mil 500 pares, particularmente por la Coloso, de 21 centímetros, destinadas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), con un sobrecumplimiento al 506 por ciento respecto a los 15 mil solicitados.

“Todos estamos empeñados en seguir aportando, por eso superamos los obstáculos y no descansamos entre las siete de la mañana y las 3 y 30 de la tarde que permanecemos en nuestros puestos”, dice Isabel Zayas Guerra quien a sus 67 años de vida, 30 de ellos dedicados a estas faenas, hace de la máquina de coser su aliada en el propósito de dar puntadas que provean de calidad a la Coloso manzanillera.

En este sentido de reanimar sus producciones y estimular el incremento, múltiples alternativas se aplicaron en la institución, entre ellas la confección de  mil107 pares de botas de 14 centímetros alternativas, los nueve mil 750 zapatos colegiales dirigidos a los niños y niñas de la zona montañosa, Plan Turquino, y en menor cuantía a los de la región del llano.

Súmese a estos, otras más novedosas como el conformado de chancletas playeras y sandalias marca D´Gala para hombre, de diversos modelos y colores, que en el caso de esta última solo se están produciendo en la fábrica 16 de Manzanillo, entre las 24 con las que cuenta el país subordinadas al Grupo Empresarial Combell.

De estas, cuyos pares confeccionados ascienden los siete mil 535 y 16 mil 683, respectivamente, y se destinan al Comercio Interior, plantea Agustín Fondén, comercial, “se han distribuido desde la Isla de la Juventud hasta Mayabeque y por el Oriente, a las provincias de Las Tunas y Granma, para su comercialización en las tiendas en moneda nacional”.

El nuevo ritmo productivo, el ánimo de sus trabajadores, acentúa la veracidad de las palabras de Marjoris Blázquez Anache: “la principal fortaleza es la estabilidad de la fuerza laboral, la calidad de las personas que trabajan aquí, con muchos años de experiencia pero que aman la institución, y que quieren igual que los directivos nacionales la recuperación del calzado cubano, y lo manifiestan con su voluntad y desempeño”.

Ratificado también en la convicción con la que defienden sus elaboraciones. “Nuestras Colosos son preferidas por el trabajo que hacemos, pues nos esforzamos por su máxima calidad, pese a ser compleja su fabricación, velamos por el correcto raspado de la goma, el uso de los clavos, el cumplimiento a cabalidad de las normas técnicas y los tiempos de pegamento, de secado de este en prensa y horno, hacemos pruebas pertinentes para comprobar los resultados”, como dialoga Rolando Rondón Chalado, jefe de brigada de la monta y terminado de la fábrica 17.

Igualmente, con el empeño de profesionales experimentados y otros más jóvenes motivados a dar vitalidad a la maquinaria, mayoritariamente de años de uso, carentes de piezas de repuesto que encuentran soluciones en su inventiva, y que garantizan que la estadía de una máquina en rotura no sobrepase las tres o cuatro horas, y eliminan las interrupciones.

Entre ellos Alfredo Pérez Gutiérrez, quien rescató después de 12 años en desuso a una máquina sorbetera (prensa), porque “tenemos el compromiso de crecernos a las dificultades para aportar al país”. Y también, desde otra arista, el especialista de tecnología Hugo Andino Rojas, que entre sus aportes a la industria en 34 años de trabajo tiene “la disminución de la cantidad de ojetes de la bota de 14 centímetros que se implementa en las seis UEB del país”.

No cabe duda que el reto está planteado, la vitalidad de esta industria en Manzanillo y la eficacia de su gestión productora están en las manos de sus hombres y mujeres, de quienes hoy otorgan nuevas dimensiones a su ajetreo cotidiano entre olores a goma, piel, pegamentos, al bullicio de las maquinarias.

En su confianza de conseguir un mejor resultado en este año, aunque no cumplan lo pactado; de hacer para recuperar la producción del calzado vulcanizado en virtud del país; de transformar las dificultades, hasta ahora vividas, en iniciativas que hagan de la UEB Onell Cañete una empresa socialista eficiente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

• No se publicarán comentarios denigrantes, ofensivos, difamatorios, que no se ajusten al tema a debate o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Tampoco serán admitidas las ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.

• Nos reservamos el derecho de no publicar los contenidos que incumplan con las normas de este sitio .