El otro rostro de la Covid-19

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Por María Valerino San Pedro | 8 agosto, 2021 |
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Foto/Escambray

El virus SARS-CoV-2, causante de enfermedad Coovid-19 llegó al mundo para trastocar la existencia de sus habitantes y obligarlos a cambiar totalmente sus estilos de vida.

Aunque hace un año y ocho meses el término se ha hecho común para todos, muchas personas no interiorizan el peligro de ser protagonista de ese padecimiento y olvidan la necesidad imperiosa de cumplir estrictamente las reglas establecidas, porque la Covid-19 tiene “varios rostros” y lleva a la muerte o deja importantes secuelas.

Hoy conversamos con dos expertos en el tema de la provincia de Granma, quienes ahondarán en las complicaciones de la pandemia en edades pediátricas y en adultos.

La Doctora Glenis Morales Torres, jefa del Grupo de expertos de edad pediátrica en Granma, se refirió al aumento vertiginoso de positividad en ese segmento poblacional.

“La Covid no solamente es la infección respiratoria, -explica- tiene graves complicaciones, que dependen de la virulencia de la cepa, pues cada mutación del virus lo lleva a una más agresiva y conduce a la enfermedad grave.

“También obedece al estado inmunitario del paciente; la edad, porque los más pequeños son más proclives a las complicaciones; a su estado nutricional; a si padece de enfermedades asociadas como la Diabetes, cardiopatías, obesidad mórbida; y el tiempo transcurrido desde el diagnóstico y el inicio de tratamientos, es esencial que se haga con rapidez”.

La especialista de II Grado en Pediatría, al referirse a las complicaciones, señala como la principal la insuficiencia respiratoria aguda, que lleva al paciente al estado grave con ventilación mecánica.

“La ventilación mecánica –acota- les salva la vida pero trae inconvenientes posteriores, como la sepsia o infección generalizada, que si no se trata en el momento oportuno evoluciona a la disfunción múltiple de órganos, o sea, daña todos los órganos y provoca alteraciones de la coagulación o tromboembolismo.

“El mensaje es prevenir, prevenir y prevenir siempre, -enfatiza- pero cuando ya se instala la infección, es imprescindible hacer el diagnóstico en el primer momento para evitar que evolucione al estado grave.

“Para las complicaciones, el primer y más importante tratamiento es clasificar bien al paciente, si es de riesgo bajo, medio o elevado; hacer la tipificación desde el punto de vista clínico, y le corresponde a la familia observar los signos de alarma, principalmente en los niños menores de un año que no tienen manera de comunicarse, en esos casos se presentan pérdida de apetito, apatía, decaimiento y menor cantidad de micciones (orina) en el día”.

El Doctor Salvador Bárzaga, jefe del Grupo de expertos Covid-19 en adultos, trasmite que los factores de riesgo para contraer la enfermedad suelen estar presentes con mayor preponderancia en adultos mayores, y las complicaciones son generalmente graves.

Señala Bárzaga que es importante para evitar la predisposición del desarrollo de complicaciones, la capacidad del personal médico y de enfermería para identificar aquellos pacientes con riesgo de evolucionar hacia un deterioro de sus funciones respiratorias, pues este es el órgano diana que ataca con mayor fuerza la Covid-19.

“Las complicaciones –acentúa- tienen que ver con la distribución anatómica del organismo, los inconvenientes neurológicos, la pérdida del gusto, del olfato, eventos cerebrovasculares y puede aparecer el Síndrome de Guillain Barré o polineurapatía aguda.

“Existen también –señala- complicaciones tardías neurológicas o neurosicológicas, como depresión, ansiedad, sensación de pánico, enlentecimiento del pensamiento, trastorno del sueño; lesión renal aguda; miocarditis, arritmias; cuadros importantes de diarreas, náusea, vómitos y dolor abdominal; disfunción hepática; coagulación intravascular diseminada; neumonía infecciosa o bacteriana, bronconeumonía, insuficiencia respiratoria, hipoxemia, y Síndrome de distrés respiratorio agudo, que obliga a entubar y acoplar a una máquina de respiración artificial, lo que acarrea fenómenos trombóticos, úlceras de estrés, sangrado digestivo, debilidad muscular prolongada, neuropatía asociada con el encamamiento y tromboembolismo pulmonar”.

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