S.O.S. incendios forestales

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Por Juan Farrell Villa | 12 abril, 2018 |
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Incrementar la protección de los bosques requiere de máxima atención en Granma, en particular desde enero a mayo, considerada la etapa crítica de estos siniestros forestales.
La actual situación de sequía, pues no llovía desde el 20 de enero último, favorece los siniestros de las áreas boscosas y agrícolas, y exige del estricto cumplimiento de las medidas técnicas especializadas, y de una mayor percepción del riesgo por organismos estatales y la población.

Durante la etapa en la provincia se reportan 14 hechos, con una afectación en la superficie total de 45,97 hectáreas, incluidos otros terrenos agrícolas.

Según los estudios de la Jefatura provincial del Cuerpo de Guardabosques están identificadas 135 áreas peligrosas y de riesgo, las cuales se concentran en Guisa, Manzanillo, Bayamo, Media Luna, Bartolomé Masó, Campechuela, Buey Arriba y Yara.

Asimismo, estiman, a partir de cálculos de frecuencias, que pueden producirse 21 incendios y daños considerables en los recursos forestales e hídricos, por los arrastres de la ceniza al suelo, la atmósfera, fauna silvestre, en fin, al medioambiente.

Ahora lo más importante es reforzar las medidas preventivas, la precaución, disciplina y vigilancia en los sitios, en los cuales pueden originarse estos fatales accidentes.

La alerta busca evitar que esos siniestros impacten en zonas montañosas y del llano, con graves secuelas para la sociedad, la economía y la vida humana.

Aunque el territorio cuenta con los recursos humanos, organizados en brigadas profesionales, especializadas, y voluntarios, necesita suplir el déficit de herramientas para el control y extinción del fuego y completar la construcción de las torres de observación en las Unidades Silvícolas de Río Cauto, Cauto Cristo y Buey Arriba, y el mantenimiento en otras nueve en Bayamo, Jiguaní, Manzanillo y Campechuela, por lo que representa en la detección oportuna de la cortina de humo y en la disminución de la cantidad del área destruida.

También es posible de erradicar el negligente actuar en el uso del fuego de transeúntes fumadores; productores en el quehacer agropecuario; conductores de vehículos, sin matachispas, pescadores y cazadores furtivos, entre otros, por áreas boscosas y carreteras.

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