Sembrar con amor

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Por Juan Farrell Villa | 19 agosto, 2020 |
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FOTO/Luis Carlos Palacios

Desde los balcones, entre los edificios, solares o cada pedacito de tierra útil en los barrios crece el movimiento de la Agricultura Familiar en  la provincia de Granma.

Con sus antecedentes en la década de los  años 90 la producción de hortalizas, vegetales y condimentos frescos  en zonas urbanas y periurbanas recobra hoy particular fuerza con la incorporación de la población a tan importante tarea antes los retos que impone en materia económica la pandemia con  Covid -19.

Significativa ha resultado durante años la contribución de los patios y parcelas individuales en el programa de la Agricultura Urbana y Suburbana, en la cual sobresalieron los granmenses.

Retomar esta práctica ayuda al autoabastecimiento local, aunque falta mucho por hacer, si se explotaran todas las potencialidades que ofrecen los espacios disponibles o terrenos ociosos.

La Federación de Mujeres Cubanas (FMC) junto a los Comités de Defensa de la Revolución, en la provincia, promueven esa labor entre sus miembros al calor de los aniversarios 60 de la creación de ambas organizaciones a celebrarse el 23 de agosto y 28 de septiembre, respectivamente.

APORTES DE FEDERADAS

Hemos logrado insertarnos en diversificar la producción incluida la crianza de ganado menor y aves de corral; además, que las mujeres se dediquen a la ceba de cerdos y no solo estén vinculadas al propósito por el que recibieron la tierra.

María Elena Hechavarría Carralero, secretaria  general de la FMC en el territorio, resaltó la actividad de las federadas en áreas productivas de Manzanillo, Bayamo, Guisa, Cauto Cristo y Niquero por lo que merecieron la distinción 60 años haciendo Revolución sobre la marcha.

Mientras, Mirelis Mustelier Hernández obtuvo el galardón entre las féminas por su sostenido quehacer en el patio, ubicado en la Calle 20, en el reparto bayamés Antonio Guiteras.

“Me gusta la naturaleza, las plantas y los animales y cuando amanece siento la necesidad de sembrar, limpiar y hacer algo útil, señala la también oficial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

“Si tengo la posibilidad riego materia orgánica, la que elaboro con las hojas de las propias matas de aguacate; aprovecho las cáscaras de huevos y otros desechos para fertilizar.

“Exhorto al que tenga una cuarta de tierra, a que la plante con amor y dedicación, lo cual reporta un beneficio  personal y para los demás, en un momento en que hay una situación de crisis alimentaria internacional”.

Mustelier Hernández cuenta con varios arbustos de frutales, plantas medicinales, de condimentos, ensaladas y ornamentales, cuyas cosechas dijo, las comparte con vecinos y compañeros de trabajo.

Asimismo, su ejemplo se multiplica en manos de centenares de mujeres que hacen realidad la inocuidad nutricional y protección al entorno, al reducir el uso de productos químicos con el empleo de métodos agroecológicos y embellecer la vida.

A ese esfuerzo emprendido para convertir a Granma en polo productivo del oriente cubano se suman los más 28 mil 600 patios,  incrementados en los últimos meses, en las diferentes modalidades.

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