Sin detener el corte de caña en el Enidio Díaz

Share Button
Por Juan Farrell Villa | 23 marzo, 2017 |
7
FOTO/ Rafael Martínez Arias

Con varios gigantes del corte mecanizado cuenta el pelotón Camilo Cienfuegos, de la unidad básica de producción cooperativa (UBPC) Ceiba Hueca Arriba, entre los que sobresale Lupercio Reyes Guevara, operador de combinada KTP, quien  lleva más de 35 zafras y está próximo a materializar  la número 22 como millonario, al derribar en cada una el millón de arrobas.

De poco hablar y mucha sabiduría Reyes Guevara dijo que trabajan duro, para sobreponerse a las dificultades, lograr la tarea diaria y que el Enidio y Granma cumplan el plan de producción de azúcar.

Lo acompaña en el cañaveral su hijo Rafael, en labores de enganchador, él pretende  seguirle los pasos  al padre montado en una cosechadora.

Otro destacado en derribar la dulce gramínea es Ramón Tamayo Martínez, quien con 38 años operando las KTP está a punto de titularse millonario.

“Siempre el hombre se impone a las adversidades, su empeño y voluntad son fundamentales, afirmó Tamayo Martínez.

“Para salir adelante damos contante mantenimiento a las máquinas y enfrentamos las roturas para producir más, que es nuestro compromiso para que Granma obtenga la sede del 26 de Julio este año”.

Al recordar a la familia señala al hermano Ernesto, también operador millonario, quien envía la materia prima para el Enidio desde la cooperativa de producción agropecuaria Omar Rivero, de Manzanillo.

Arsenio Sánchez Romero, jefe del pelotón, subraya la calidad humana y productiva del colectivo que integran además, mecánico, noviero, remolcador y choferes.

Cuando visitamos a estos colosos cortaban en áreas pertenecientes a la UBPC, bajo la inclemente sequía, trabajaban para adelantarse a las lluvias que, sin embargo, llegaron  sorpresivamente durante los últimos días y los obligó a moverse con rapidez hacia zonas altas de Campechuela.

ENCUENTRO CON LA MEJOR BRIGADA DEL ENIDIO

La brigada de 48 macheteros Elio Trincado, de la UBPC Los Guayos, de Campechuela, tiene una labor meritoria al derribar a más de 100 toneladas diarias de caña, de un plan de 66.

Gustavo Reyes Jerez, al frente de los Recursos Humanos en la cooperativa, señaló que esta fuerza la caracteriza la disciplina, combatividad y prontitud en el cumplimiento de la actividad.

“Aspiramos a coronarnos en el movimiento millonario y reeditar la distinción del año anterior, a pesar de los bajos rendimientos, mantenemos ese propósito en el tiempo que resta de la cosecha”.

Reyes Jerez reconoció que es justa la insatisfacción manifestada por los trabajadores en cuanto a la mala calidad y  elevados precios de los guantes (no vienen para los zurdos);  de ello esperan  respuesta  de los suministradores, que fueron demandados.

La mejor pareja la integran los hermanos Raymundo y Miguel González Montero, los que en cada jornada cortan más de cuatro toneladas de caña, mientras en lo individual, Juan Carlos Pérez Atencio ocupa la vanguardia por su permanencia y alta productividad.

El joven Osney Jiménez Hidalgo a sus 23 años lleva tres cosechas, en las que se distingue con especial desempeño y dice que al concluir estudios, en el politécnico José Luis Tassende, comenzó como obrero agrícola en Los Guayos, porque le gusta el campo, la moda y la buena música.

Justo Jerez Pérez, el más longevo, pica caña desde 1984, cuando participaba movilizado por la Central de Trabajadores de Cuba, luego se incorporó como habitual y estará hasta que haga falta, porque le quedan muchas cosechas.

Hombres recios y amigables, a los que atiende la sanitaria Julia Hidalgo, quien afirma sentirse bien por el respeto y consideración que prima en la brigada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  1. Este territorio de Campechuela se caracteriza por dar hombres y mujeres que heredan a cada generación una tradición azucarera que se ve reflejada en los logros diarios, desde el campo hasta la industria se respira el espiritud de vencedores.

  2. Esos son los hombres que merecen el reconocimiento. Es el trabajo más sacrificado con que contamos en nuestra agroindustria el de corte de caña. Felicidades

  3. Hombres de temples son estos operadores, hombres que cuando entregan el sudor en el campo riegan la graminea para que el azucare tenga sabor a guajiro, que bien por ellos