Siria: La dramática destrucción de un milenario patrimonio cultural

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Por Prensa Latina (PL) | 23 enero, 2016 |
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PalmiraDamasco-. La dramática destrucción del milenario patrimonio cultural de Siria es una constante en el accionar de los diversos grupos terroristas que hace cinco años impusieron una guerra de aniquilación en este país.

El primer ejemplo y más reciente es el testimonio de pobladores de la central provincia de Idleb, donde en las cuevas de yacimientos arqueológicos de la época bizantina se refugian efectivos del llamado Frente Al Nusra, entre otros.

En relatos apresurados y nerviosos en diálogo con Prensa Latina, testigos que pidieron el anonimato explicaron que así sucede en las llamadas Ciudades Olvidadas del norte y sur de la provincia y en los pueblos de Ariha y el monte Azzawyah.

Construyen túneles debajo de esos sitios para refugiarse de la ofensiva del Ejército porque ya no confían en las poblaciones locales, cuya ira por las destrucciones muchas veces termina en despreciarlos a pesar de la represión y el terror.

Una buena parte de ellos son extranjeros que integran las filas de otro grupo como el denominado Ejército de la Conquista, entre los cuales, según fuentes oficiales, hay chechenos, turcos, uigures y saudíes.

Otras fuentes, esta vez de las Fuerzas Armadas, indican que en esa región, como en una buena parte de los 10 frentes de combate en toda Siria, los armados retroceden, pierden líneas de suministros y apoyo logístico ante el empuje ofensivo.

Testimonios de ese vandalismo los expresó no hace mucho a medios de prensa extranjeros y nacionales Maamoun Abdul Karim, director general de Antigüedades y Museos de Siria.

En ese sentido, mencionó que existe un silencio internacional sobre el daño y la destrucción de la emblemática ciudad de Palmira por parte del Estado Islámico, incluido el asesinato del profesor de arqueología Khaled Assad.

Tras sobrevivir a más de dos mil años con sus guerras desde el imperio romano al otomano, los yacimientos arqueológicos de Palmira sucumben en el siglo XXI por los ataques terroristas, de acuerdo con fuentes oficiales y del propio especialista.

En apenas 10 días, volaron en pedazos los milenarios templos de Baal Shamin y los de Bel porque, según ellos, son símbolos de idolatría pagana mientras que para el resto de la humanidad se trata de dos tesoros menos en el patrimonio cultural.

Otros cinco sitios similares, catalogados como Patrimonio Mundial por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), también están en peligro inminente.

Testimonios del propio Abdul Karim y de otras personas, publicados en varios medios de prensa, señalaron que efectivos del Frente Al Nusra, una filial de Al Qaeda, usan los milenarios muros de los 40 poblados antiguos del noroeste sirio como diana para sus entrenamientos militares.

La dramática realidad incluye que desde el 2013, y en medio del  caos generado, intensificaron el pillaje de esos lugares como en el caso de la localidad de Apamea, desde donde se contrabandearon piezas arqueològicas de extraordinario valor.

Obtienen ganancias, de acuerdo con las autoridades sirias, tras negociar con los contrabandistas que los venden a los inescrupulosos mercenarios del arte en Turquía, Líbano, Estados Unidos, Europa o  diversos países del Golfo.

De tal manera, el rico e invaluable patrimonio histórico y cultural de Siria se convierte en una víctima más de ese irracional y sicodélico pensamiento terrorista.

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