Soberanía alimentaria y nutricional

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Por Juan Farrell Villa | 22 octubre, 2020 |
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FOTO/Luis Carlos Palacios

El autoabastecimiento municipal  y  la Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar, hasta nivel de comunidades, son programas que señalan  un camino en busca de la soberanía alimentaria y la educación nutricional.

Sus resultados, aunque lejos de satisfacer las necesidades,  demuestran cuanto pueden aportar en esta  etapa compleja y difícil, en la que se integran a la Estrategia de desarrollo económico y social aprobada  para enfrentar la crisis provocada por la pandemia de la COVID-19 y el recrudecido bloqueo del Gobierno estadounidense.

No es casualidad que el recorrido más reciente del Grupo nacional, que atiende este proyecto, por Granma se centrara en los aseguramientos de  los insumos  de su red de fincas municipales para la obtención de semillas, centros y micro centros, donde se preparan abonos orgánicos, y auxilian de las producciones biológicas en los de Reproducción de Entomófagos y Entomopatógenos.

Los especialistas del Grupo constataron los avances en las siembras en unidades productivas, fincas de semillas, parcelas y patios que garantizaran las cosechas de hortalizas y vegetales frescos correspondientes a la campaña de frío.

Enfatizaron  en la necesidad de que cada centro municipal disponga de suficiente abono orgánico, compost y contribuya a la aplicación de la lombricultura, además de medios biológicos que aseguren  las producciones agroecológicas, sin  empleo de fertilizantes químicos, y estar en mejores condiciones  para enfrentar plagas y enfermedades.

Orientaron cumplir  con los volúmenes  de materia prima para la elaboración de medicamentos, comprometidas con el Ministerio de Salud Pública, y rescatar las fincas de semillas,  enclavadas en la serranía, las cuales aportaban simientes de alta calidad como la manzanilla y caléndula.

Visitaron varias comunidades y reconocieron el trabajo  dirigido  al autoabastecimiento local desde algunas zonas como  Victorino, de  Guisa,  en las que se utilizan las áreas disponibles para sembrar: pepino, habichuela, berenjena, pimiento, ají chay y cachucha, quimbombó, zanahoria, rábano y chayote, entre otros cultivos de época.

Allá en lo más intrincado de la montaña, en instalación rústica  de semiprotegidos,  plantaron  hortalizas de hojas como la lechuga, acelga, al igual que tomate, y  continúan  con el cultivo de  plantas condimentosas en cantidades que facilitan sus  envíos para  abastecer  a  barrios urbanos.

No obstante,  la calificación de  Bien alcanzada por  la provincia,  existen muchos  desafíos,  de frente a la demanda  de  más alimentos  e insuficiencias presentes en la labor en varios municipios , lo cual  exige  aprovechar mejor el  potencial productivo y  la organización  que sustentan   los preceptos de soberanía alimentaria como fuente de suministros de vitaminas,  minerales  y proteínas en  la dieta  de  la población granmense.

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  1. Saludos Farrel, el periódico La Demajagua tiene que mejorar mucho la inmediatez en las noticias y sobre todo en los criterios de los foristas y tiene que hacer análisis más profundo de las estrategias y resultados de las mismas, sería interesante revisar cuánto tiempo hace que el Primer Secretario del Partido y General de Ejército nos dijo que los frijoles eran más importantes que los cañones pero eso, a mi juicio no lo hemos nunca interiorizado porque sino en estos momentos no estuviéramos diciendo que hay que alcanzar la soberanía alimentaria y no fuera un sueño como hasta hoy llegar a las treinta libras de viandas y hortalizas y los cinco kilos de carne. Hemos estado evaluando mucho los planes y poco los resultados. Si no nos decidimos de verdad a aplicar el concepto de Raúl no llegaremos nunca a satisfacer su llamado.

  2. Saludos Farrel y demás lectores de la prensa del territorio, al leer el comentario de la visita integral realizada a la agricultura urbana, suburbana y familiar pensé que a pesar de las insuficiencias encontradas había producción palpable que permitía dicha calificación pero si solo se basa en las proyecciones creo no debemos sentir ninguna satisfacción con la calificación pues debemos acabar de acostumbrarnos a evaluar resultados no proyecciones ni esfuerzos, creo en mi modesta opinión que en términos de producción de alimentos se evalúa con los productos que van a la mesa de la población, recuerde que muchas veces los planes gozan de buenas cifras pero al cosechar es que sabemos si estaban bien proyectados, siempre he reiterado que en coyunturas, igualmente complejas en Granma hubo una agricultura urbana, suburbana y familiar que se palpaba en productos vendidos y satisfacción de los consumidores, de eso se trata y no de que nos sintamos bien evaluados y estemos conformes con ello.