Sorpresas en el camino de la historia

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Por Osviel Castro Medel | 26 julio, 2018 |
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FOTO/Rafaael Martínez

Se quedó maravillada, sorprendida. Aunque había visitado Granma y conocía muchas historias de la provincia, Liliana Lorente Matamoros, periodista de la emisora Radio Grito de Baire, en Contramaestre, no imaginaba que la tierra de Céspedes enamorara tanto.

“Aquí nos conmovidos, varios lloramos de emoción”, dice esta muchacha de 27 años, mientras sus hermosos ojos parecen viajar al Monumento de Dos Ríos (Jiguaní), un sitio en el que se enteró de varios pasajes sobre “el más grande” de Cuba.

“Pasar por allí fue una verdadera clase de historia. Me impactó, me imaginé varios detalles desconocidos del combate de aquella tarde del 19 de mayo de 1895”, comenta a La Demajagua digital.

Liliana formó parte de la embajada de 100 jóvenes santiagueros, que desde el 16 al 22 de julio, participó en el Campamento de Verano, una modalidad que consiste en la visita de pinos nuevos de una provincia cercana. En esos seis días conocieron sitios históricos, centros productivos o recreativos, intercambiaron con cederistas y se enteraron de experiencias singulares del territorio. En reciprocidad, 100 jóvenes de nuestra tierra pasaron esa semana en Santiago de Cuba.

La ruta de ella y sus compañeros incluyó la Casa Natal de Céspedes (Bayamo), la Loma de Braulio Curuneaux (Guisa),  la Casa Natal de Celia (Media Luna), el Monumento Portad de la Libertad (Las Coloradas, Niquero), el Parque ecológico Rosa Elena Simeón (Campechuela) y el Parque Nacional La Demajagua (Manzanillo).

“Ustedes aquí pueden vivir orgullosos siempre; son tantos los lugares de interés que conservan que no alcanzan los días del almanaque para visitarlos.  Ese orgullo hay que transmitirlo a las nuevas generaciones”,  expone.

De los sitios mencionados, la joven periodista recordó, por ejemplo, aquel donde se produjo la llegada al mundo del Padre de la Patria, otro hombre con una historia ligada a Santiago de Cuba.

Claro, no todo fue viaje al pasado. Para ella fue gratificante escuchar los recuentos de una mujer que lleva 25 años cobijada por los cuidados  de los trabajadores del Hogar de Ancianos Lidia Doce; como también resultó estremecedor oír las anécdotas de los pequeños que viven en la Casa de niños sin amparo filial, de la Ciudad Monumento.

No menos lindos fueron los momentos vividos en el trabajo voluntario que protagonizaron los jóvenes en áreas agrícolas de Cautillo Bejuquero o las narraciones que escucharon de las bocas de Rafael Ramos Fajardo y Julio Chiong Almaguer, héroes de la batalla de Cangamba.

“Granma nos ha hecho mejores; es una provincia encantadora”, expresó la muchacha, quien no ocultó los deseos de volver.

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