“Sueño a color y con máquinas de coser” (+fotos)

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Por Anaisis Hidalgo Rodríguez | 25 septiembre, 2020 |
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Tamara Espinosa Domínguez.FOTO/Rafael Martínez Arias

Tamara Espinosa Domínguez sueña a color, como casi todos los seres humanos. En ocasiones, la imagen de una máquina de coser se reitera en estos y no precisamente porque tenga algo pendiente que solucionar, como predicen las investigaciones.

Su reiteración, es comprensible tras 26 años dedicados al oficio de corte y costura en la Ueb Batos de Buey Arriba, más conocida como Industria Deportiva, encargada de producir y comercializar artículos deportivos para las provincias.

FOTO/Rafael Martínez Arias

Sus ojos vieron erigir los primeros cimientos de aquella instalación y sus manos desvistieron el nailon de las  flamantes máquinas de coser eléctricas que hoy arropan a atletas profesionales y de equipos juveniles de béisbol de las diferentes provincias.

FOTO/Rafael Martínez Arias

Mucho dista la imagen actual de aquellos inicios en el taller, hoy todo un salón glamuroso, en tonalidades de rojo y blanco, con ventiladores, luminarias, y aquel imparable trotar de agujas correteando desbocadas por las anchurosas telas hasta que la costurera pone coto al desenfreno.

HILVANANDO IDEAS

La búsqueda de iniciativas a las cuales sacarle su mejor partido es una constante en Violeta Delgado Jiménez, directora de la ueb, no sin antes conocer al dedillo los oficios de cortadora, posteriormente en el taller de producción y luego en recursos humanos.

Violeta Delgado Jiménez, directora de la ueb Batos, de Buey Arriba.FOTO/Rafael Martínez Arias

“Esto me ha dado la preparación para lidiar con los trabajadores y con las diferentes áreas”, alega Delgado Jiménez.

La ueb Batos, de Buey Arriba, se distingue por la calidad de sus confecciones, la entrega formal y a tiempo de sus pedidos, la búsqueda de alternativas para alcanzar los planes, y la calidad de sus materias primas.

Los trabajadores de la LINDA UEB BATOS BUEY ARRIBA.TAMBIEN CON TODO CUMPLIDO.NO HAN PARADO NI UN DÍA EN MEDIO DE LA PANDEMIA.FELICITACIONES A VIOLETA Y SU COLECTIVO

Publicado por BATOS”Empresa Deportiva” en Miércoles, 24 de junio de 2020

En la carpintería se confeccionan bates, mayormente de guásima, con buena aceptación; mesas para dominó y tableros para baloncesto.

FOTO/Rafael Martínez Arias

Unos 69 trabajadores, de ellos 48 mujeres y 30 jóvenes, se desempeñan en este oficio asegurando estabilidad en la fuerza laboral, al principio había que captar a las amas de casa, hoy contamos con una escuela mixta que gradúa costureras y se practican en el trabajo.

Maidolis Liens Pons es una de las 15 egresadas ya contratadas en la entidad: “Aquí el salario y la atención son buenos, se trabaja cómodo y todo depende de ir ganando agilidad”, opina la joven de 18 años de edad.

Maidolis Liens Pons .FOTO/Rafael Martínez Arias

“Es un trabajo cómodo, a mí me gusta coser, puse interés y aprendí rápido. La teoría es muy diferente a la práctica, m enseñaron a hacer pantalones, camisas, sport y para vestir, me gusta aprender”, testifica Maidolis.

Tamara Espinosa Domínguez, fundadora de la ueb opina que se ha mejorado mucho en cuanto al salario (oscila entre 750 y 800 pesos) y  las condiciones del taller.

“La disponibilidad de materias primas tiene sus altas y bajas, pero siempre tratamos de resolver para cumplir los planes. Todo se aprovecha, hasta la última tirita. Con los retazos hacemos alfombra y la base de esta igual. Estos mismos pulóveres que estoy haciendo son con recortaría”, comenta Tamara Espinosa Domínguez.

Ueb Batos, de Buey Arriba, inmersa en la confecciónde los trajes de béisbol de los municipios de Villa Clara, Las Tunas, Granma y los tres equipos juveniles de esas provincias.FOTO/Rafael Martínez Arias

Tales iniciativas permiten a la ueb sobre cumplir incluso sus planes productivos y de ventas, esfuerzos colectivos que avalan su condición de Destacada a nivel de empresa.

Ensimismada entre telas y sistemática en su oficio, a pesar de su juventud, encontramos a Gladis Dayana Bacallao Espinosa, de 22 años, quien hoy sigue los pasos de su madre Teresa Espinosa Domíguez.

“Este es un oficio difícil, cansa, y no puedes perder el tiempo porque tienes que cumplir la norma diaria ( solo de pulóveres tienes que hacer 130 diarios. Hay otras normas más alticas, pero uno siempre uno las trata de cumplir. Las máquinas son bastante rápidas.

“Tengo un niño pequeño, pero no constituye un obstáculo para aprender, al contrario, es mi inspiración. He pasado cursos de contabilidad y ahora estoy recibiendo clases los sábados para terminar el duodécimo grado.

“Trabajo el día completo para él (su hijo). Mi concepto es que no importa el oficio en que te desempeñes, debes hacerlo bien”, explica Bacallao Espinosa.

Tras la extenuenate jornada laboral, Gladis marcha desesperada por estrechar a sus pequeños, Tamara se enrola en la vorágine del hogar, y en ocasiones remienda la prenda que algún vecino dejó. Así hilvana cada una su mundo, no exento de tribulaciones, sueños y máquinas de coser.

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