El sueño sin límites de Ruslan

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Por Leonardo Leyva Paneque | 20 diciembre, 2019 |
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FOTO Rafael Martínez Arias

Cuántas veces habrá recordado los inicios en su natal Media Luna o la primera ocasión que entró a un terreno de fútbol de la mano del profesor Luis Iznaga, cuando ya comenzaba a soñar sin límites.

Tal vez, sería mucho pedir a Ruslan Batista Machado (25 de julio de 1983) que se remonte a los siete u ocho años de edad, que tenía entonces. Quizá, ni pueda precisar -con exactitud- el primer gol que anotó, al debutar en campeonatos provinciales de categorías inferiores.

Mas, aquel triunfo en el torneo (9-10 años) significó el preludio de su trayectoria exitosa, pero sin imaginar que llegaría a convertirse en el máximo goleador del balompié granmense y, mucho menos, que vestiría la camiseta de la selección nacional.

De lleno en ese mundo de regateos y pases filtrados, Ruslan empezó a escribir su propia historia, desde el debut en justas domésticas, con par de anotaciones en la victoria 3-0 sobre Matanzas, en Jiguaní, el 29 de septiembre de 2004.

Por eso, cuando arribó al centenar de perforaciones, el reciente 30 de noviembre, su primer pensamiento fue para Iznaga, “le debo mucho, por haberme conducido al deporte más hermoso del mundo”.

A él le resulta casi imposible ocultar su orgullo por ser el noveno cubano en engrosar ese grupo selecto, hazaña que consiguió en el terreno Roberto Mora, de Guantánamo, donde su tanto sirvió para el empate a uno de los Incansables frente al once local, durante la quinta jornada del clásico actual.

“Estaba ansioso y algo incómodo por el fútbol que hacemos acá”, agregó, antes de agradecer el apoyo de la dirección del equipo y de sus compañeros, “sin ellos, no lo hubiera logrado”.

Sin ánimo de justificar, se refirió a las causas que le impidieron llegar antes a esa cifra: “Las continuas lesiones, debido a la preparación, que hace dos o tres años no ha sido buena. Eso influye, no hemos ido a gimnasio para fortalecer los músculos. Estar 90 minutos detrás de una pelota es muy duro”.

-Pero incursionar en la Liga de República Dominicana también retrasó ese momento

-Sí. Allí se juega un fútbol mejor; además de las condiciones, la cancha, la organización y el entrenamiento, que es diferente y más riguroso.

-Al terminar su primer campeonato nacional, fue convocado a la preselección. ¿Qué sucedió luego?

-En el 2004 me llamaron y al final no hice el equipo, pero fue un estímulo para mi.

“Otras veces lo merecí y no me llevaron, aunque esperé mi turno y en el 2012 con Aléxander Chande González, visité cinco países y participé en la eliminatoria mundialista y en la Copa del Caribe, donde fuimos campeones y jugué como titular”.

-¿Qué opinas sobre la estructura de la Liga cubana?

-Sobre eso ya me han preguntado; si se quiere desarrollar, con solo siete juegos nunca se podrá. Lo ideal sería programar partidos de ida y vuelta entre todos los conjuntos.

-Los Incansables han logrado mantenerse en la vanguardia en los últimos años, pero el podio les ha sido esquivo, ¿por qué?

-Tienen potencial para estar entre los dos o tres mejores equipos, pero no se ha podido, por una razón u otra.

“Ahora mismo en la línea de ataque despuntan varias figuras con talento para seguir mis pasos, como Yadiel González y Héctor González, que pueden llegar a los 100 goles, incluso superarlos”.

Mientras prosigue con su alistamiento, otro reto se asoma en el horizonte de Ruslan Batista: guiar a su elenco en el torneo Clausura de la presente Liga, aún sin fecha de arrancada.

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