Surtidores de esperanza

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Por Anaisis Hidalgo Rodríguez | 11 noviembre, 2021 |
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FOTO/Anaisis Hidalgo Rodríguez

Nadie escapa de esos sucesos impredecibles que como un huracán impetuoso irrumpen en nuestra cotidianidad hipotecando la vida. Sucesos que van desde el acto común de sacarse una muela hasta un accidente doméstico, laboral y de tránsito. Infortunios en ocasiones extremos que ponen nuestra salud en jaque hasta tanto una donación no nos rescata del amenazador hecho de morir.

ROMPER EL HIELO

La aguja intimida el semblante de la joven, pero no la amilana. Cambia la mirada e hilvana bonitos pensamientos hasta que canalizan su vena, para ella, lo más incómodo. El resto es cuestión de abrir y cerrar el puño para favorecer la circulación de la sangre hasta la bolsa colectora que soplará vida en las arterias de un paciente.

A los 32 años de edad, Kenia Anaya Tornés fue uno de esos pacientes anónimos que se vio entre la vida y la muerte, tras afrontar un agotador trabajo de parto. Las complicaciones ocasionaron un descenso drástico en su hemoglobina. Solo tras recibir dos transfusiones de sangre, su pálido rostro recobró el color y su cuerpo recuperó fuerzas para enfrentar una de las exigencias más placenteras: la maternidad.

Desde entonces, retribuye aquel acto humano donando sangre, la más reciente, en saludo al aniversario 60 de creado el Sindicato de los Trabajadores de la Educación, la Ciencia y el Deporte (SNTECD) en Granma, al cual pertenece.

“Entré al salón de parto con 13.9 de hemoglobina y los incontenibles sangramientos la redujeron a dos. Fui una de esas tantas personas que volvió a la vida con una donación de sangre, por eso me siento identificada con este acto humanista y solidario.

“Estoy consciente de que mi sangre puede salvar vidas, por eso estoy aquí, patentizando mi compromiso con la Revolución, más en estos tiempos de Covid-19 en que las donaciones no son tan sistemáticas, porque quizás los donantes están contagiados con la enfermedad o recuperándose de esta, sin embargo, no por ello se desatienden emergencias ni las intervenciones quirúrgicas”, expresa Anaya Tornés.

Kenia Anaya es una prueba de cuánto protagonismo han ganado las mujeres cubanas en las donaciones de sangre, un terreno que antes dominaban los hombres, y que las féminas han sabido conquistar con brazo firme.

Muchas son las historias personales que inspiran a uno que otro trabajador, familiar, cederista y cubano, a donar sangre de forma voluntaria sin que medie retribución material. Un acto que en algunos deviene inicio y en otros tradición familiar.

FOTO/Anaisis Hidalgo Rodríguez

“Mi padre siempre me inculcó el valor de donar sangre y lo que significa para una familia la salud de un ser querido. Fue lo que aprendí en casa”, manifiesta el joven de 23 años de edad, Vladimir Escalona Acosta,  trabajador del combinado deportivo El Dátil, en la ciudad de Bayamo.

DE SIGNIFICADOS Y CONTEXTOS

Sobre el estricto protocolo que se sigue con los donantes de sangre, expone Amparo Pacheco Puig, Jefa del Departamento técnico en el Banco provincial de sangre, en la Ciudad Monumento Nacional.

“El donante pasa por el departamento de inscripción para el llenado de su historia clínica. Allí es entrevistado exhaustivamente para corroborar la seguridad de su sangre. Después le tomamos la presión arterial, que en el caso de los hipertensos deben estar compensados, y lo pesamos. Luego determinamos grupo, factor,  hemoglobina, y si está en condiciones, pasa a donar sangre”, explica Pacheco Puig.

Aquí concurren donantes de sangre, y de plasma, a partir de los cuales se producen derivados como el Intaglobín, la Albúmina y el Interferón.

En el caso de los donantes de plasma anti-D, este se usa en aquellos casos que la madre es RhD negativas y el bebé que lleva en su vientre tiene sangre Rh positivo; los donantes de Hepatitis B sirven a la industria para procesar vacunas para la Hepatitis B, y el plasma normal se emplea para tratar otras enfermedades infecciosas o inflamatorias.

Danelis Ochoa Cruzata, Secretaria general del Comité provincial del  SNTECD, destacó  que el movimiento de donaciones de sangre 60×60 constituye una muestra irrefutable de la integración entre este, y el sector de la salud, quienes trabajaron de conjunto en el enfrentamiento a la Covid-19 en los centros de aislamientos.

“En este territorio la apertura oficial de la jornada en saludo al aniversario 60 de constituido el SNTECD, tendrá lugar el venidero 15 de noviembre con una exposición fotográfica en el Palacio de Pioneros Raquel González, que contempla varios momentos dentro de la historia de este sindicato”, destacó Ochoa Cruzata.

Como parte de este plan de actividades desarrollarán durante el mes en curso el pleno del Comité provincial del SNTECD, escenario en el cual serán reconocidos trabajadores destacados en el enfrentamiento a la Covid- 19, y de forma excepcional,  fundadores de la Campaña de Alfabetización.

EPÍLOGO

Cuando las manecillas del reloj dieron las 8 y 30 de la mañana, el júbilo irrumpió la quietud en el banco de sangre tras alcanzarse las 60 donaciones, un hecho que más allá de las cifras y del tributo a una fecha, canta a la vida que brota generosa de nuestros hombres y mujeres, dando paz al presente y cimentando el futuro.

 

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