El tito: finca por la excelencia

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Por Andy Zamora Zamora | 21 mayo, 2019 |
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FOTO/Andy Zamora Zamora

La finca de referencia nacional El Tito, ubicada en el municipio granmense de Cauto Cristo, está propuesta para alcanzar la condición de Excelencia.

En la entrada, plantas pequeñas de plátano Fíat, al lado contrario, unas cañas esbeltas apetecibles. Plácido González Fernández, el campesino «dueño de esa tierra», terminará pronto de acopiar las calabazas, que aún están sobre el terreno.

Las lloviznas apresuran los pasos de sus obreros, pero el agrario, se sienta con serenidad y firmeza para dialogar acerca de los beneficios de la firma de la Primera Ley de Reforma Agraria en Cuba, porque sin ella, muchos no accederían a las bienaventuranzas de los labrados.

“Esa decisión de nuestro Comandante en Jefe (Fidel Castro) fue extraordinaria, porque eso amplió las oportunidades de «sembrar comida» para el pueblo, que es lo que más se necesita.

“Lo valoro de muy positivo, pues sin tierra no soy nadie, de ello depende mi esposa, mis hijos, los vecinos, y lo mío es producir. Esto es una obra de la Revolución”, expresó.

Ante la interrogante, atento responde que actualmente cuenta con calabazas en cosecha y acaba de entregar la primara parte de sus compromisos contractuales con la unidad de Acopio.

“También tengo maíz, melón, boniato, plátano de diversas variedades, caña para los animales. No dispongo de muchos recursos, pero estoy comprometido con el cumplimiento de los planes, porque ese es el llamado de la máxima dirección del Partido a nivel nacional”, aseguró.

Cauto Cristo tiene como premisa la potenciación del cultivo de maíz, porque sustituye importaciones y garantiza el crecimiento de la masa porcina.

“Nuestro principal objetivo es ese, porque, esta finca que está propuesta para ser de excelencia, también contará con gallinas de ceba y ponedoras, además de la crianza de cerdos. El éxito de ese esfuerzo depende de cuánto pueda cosechar del alimento animal.

“De las cosechas tengo un programa de entrega, para eso he dispuesto una hectárea del grano, que hasta ahora, tengo buenas perspectivas con él”, comentó.

Acerca de las prácticas agroecológicas González Fernández refirió que el intercalamiento de los cultivos resulta práctica cotidiana y con buenos resultados:

“La experiencia me lo ha demostrado, el «quintalaje» que no alcanzo con el maíz, lo tengo de calabaza, eso me satisface porque siento que no he perdido el tiempo, ni la tierra.

“Ya incluí a mi esposa como campesina, en todo apoya, en los sembrados, me ayuda con los niños.

“Seguimos luchando juntos por esta finca próspera, gracias a Dios”, concluyó Plácido.

Se trata de un hombre con mucha entrega. Madruga día a día y tanto su hermano, primos, como los habitantes de la localidad de Los pimianos, son parte de cada fruto que la tierra les otorga como recompensa.

 

 

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