Trabajo por cuenta propia: impacto en el ordenamiento territorial y urbanístico

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Por Orlando Fombellida Claro y Yasel Toledo Garnache | 27 julio, 2015 |
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Trabajo por cuenta propia
FOTO Rafael Martínez Arias

Carretilleros, poncheras, cafeterías y otros puntos de ventas particulares en lugares inapropiados; improvisaciones constructivas, establecimientos sin pintar, deficiente estética y carteles hasta con faltas de ortografía, deterioran la imagen urbana de Granma.

¿Cuál es la responsabilidad de las direcciones locales de Trabajo y de Planificación Física? ¿Durante la ejecución de las obras se siguen sus criterios de forma fiel? ¿Qué podemos hacer entre todos para preservar los valores arquitectónicos, paisajísticos y ambientales de nuestros poblados y ciudades?

Es habitual la permanencia prolongada de vagones de construcción, bicicletas de carga y otros medios, empleados por los llamados carretilleros para transportar productos en los alrededores de los mercados agropecuarios estatales (MAE) y calles.

Lo descrito “constituye una violación, por cuanto la licencia de esas personas es de vendedores ambulantes”, declara Ariel Fonseca Quesada, director provincial de Trabajo, organismo que concede la autorización para el ejercicio de labores por cuenta propia, menos la de transportación de cargas y pasajeros, realizada por la  Unidad Estatal de Tráfico.

“Los carretilleros lo saben, pues se lo explicamos al otorgársela, y tienen la obligación de cumplir las leyes y regulaciones”,  subraya.

Sin embargo, persisten en la infracción y obstaculizan el paso de vehículos, que pudiera provocar accidentes, pues suelen colocarse en las vías con mayor circulación de personas, para incrementar las posibilidades de venta. Así lo constatamos en varios repartos de la capital provincial, donde, en ocasiones, se detienen durante más de dos horas. Ellos reconocen que es incorrecto, pero continúan con esa práctica.

Eduardo Martínez Torres, carretillero del Oro de Guisa, que expendía guineos maduros en la Avenida Antonio Maceo, expresa que él lo hace para descansar, “no es fácil estar el día entero de un lado a otro. Casi todos nos paramos. Miren, aquel mismo lleva un buen rato ahí -dice y señala a otro señor ubicado a unos metros de él. Además, por aquí pasa bastante gente y hay más demanda”, agrega sonriente.

El viernes, 22 de mayo, a las 10:30 de la mañana, estaban dos carretillas cargadas de productos agrícolas frente al mercado estatal La Rotonda y, dos horas después, una permanecía en el mismo sitio. Su propietaria, que está allí con frecuencia, sentada a la sombra, se negó a conversar.

PONCHES EN EL ORDENAMIENTO

Con la autorización de ejercer trabajo por cuenta propia (TPCP), en la calle 26 de Julio, del reparto Ciro Redondo, en Bayamo, proliferan las poncheras, instaladas en portales o frente a casas, con pequeños caidizos, consistentes en tablas costaneras y un pedazo de herrumbrosa tola u otros materiales.

Una, visitada durante esta investigación, ocupa un espacio inferior a los dos metros de largo por uno de ancho,  junto a la acera.

Su dueño reconoce que los clientes y otras personas se agrupan en el lugar, a veces para conversar, y dificultan el paso de transeúntes.

Existen también buenos ejemplos de adecuada estética y calidad en el servicio, como la cafetería The chef’s king, cerca de la Rotonda de los Mártires, en Bayamo.

A nivel nacional, el TPCP lo dirige el Ministerio del Trabajo, sin embargo, esa entidad no verifica las condiciones ni donde será ejercido. La labor de control recae, en mayor medida, en la dirección de Planificación Física (PF).

Las regulaciones urbanas y territoriales son aprobadas por los Consejos de la Administración municipales  y ratificadas por las Asambleas del Poder Popular. Preferentemente, se promulgan por períodos de cinco años de vigencia, aunque determinadas situaciones pueden motivar su revisión antes de la fecha establecida.

Eso permite evaluar su eficacia y actualidad, con ajustes periódicos, para adecuarlas a las transformaciones lógicas de la sociedad, sea por la aparición de nuevos procesos y actores, o por dinámicas del desarrollo.

Las estrategias en ese sentido se orientan según el Lineamiento 120 del VI Congreso del Partido, que expresa:

“Se elevarán la calidad y la jerarquía de los Planes generales de ordenamiento territorial y urbano, a nivel nacional, provincial y municipal, su integración con las proyecciones a mediano y a largo plazo de la economía y con el plan de inversiones, tomando en consideración los riesgos sísmicos y otros desastres naturales.

“Garantizar la profundidad, agilidad y plazos de respuesta en los procesos obligados de consulta, rescatando la disciplina territorial y urbana”.

Miguel Saborit Verdecia, director provincial de PF, explica que están identificadas 13 mil 557 ilegalidades, relacionadas con ordenamiento territorial en Granma y, de enero a abril del presente año, se erradicaron 529 de las incluidas en el Plan integral de enfrentamiento. “Los municipios con más dificultades son Cauto Cristo, Bayamo, Yara y Buey Arriba.

“Lo establecido, desde diciembre de 2011, es aplicar la multa y la demolición”.

Señala que nadie puede invadir el espacio público y menos dificultar la accesibilidad en aceras o calles, como ocurre, a veces, por la colocación de kioscos, carretilleros y otras manifestaciones del trabajo por cuenta propia.

En ese sentido, el artículo 11, del Decreto 272, sobre contravenciones en materias de ordenamiento territorial y urbanismo, establece la imposición de multas de 500 a dos mil 500 pesos en moneda nacional, además de acciones accesorias, como la confiscación.

Yordanka Vázquez Cuñat, vicedirectora técnica de PF en Granma, apunta que en cada territorio están determinadas las maneras y arterias priorizadas para esa actividad.

Enfatiza: “El TPCP no puede verse de manera aislada, ni como un problema de la persona de forma individual. Media una autorización que contempla las obligaciones a cumplir, incluidos el material, dónde se construye y cómo mantenerlo”.

Añade que, después de concedida la autorización, la inspección debe ser constante, para mantener la buena imagen, incluidos el entorno, la jardinería y los anuncios: “Hay falta de estrategia en varios territorios y locales estatales poco utilizados”.

Algunos propietarios alegan que la insuficiencia de sus ganancias impide realizar mayores inversiones en pinturas y decorados.

Sonia Virgen Pérez Mojena, primera secretaria del Partido en Granma e integrante del Comité Central, destaca la importancia de la cultura del detalle: “Debemos pensar en la colectividad. Hacer más bonitas nuestras ciudades, ordenarlas mejor y con apego a la higiene”.

Resulta esencial que cada quien comprenda la importancia de contribuir a la belleza de la provincia. Las iniciativas constructivas deben tener en cuenta las características del entorno para lograr una mejor funcionalidad.

Es necesario incrementar la exigencia y poner mano dura ante las violaciones. Los Consejos de la Administración municipales, las direcciones de PF y de Trabajo, y demás entidades y organismos involucrados deben influir también en la conciencia de las personas. El resultado final será de todos.

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