Transporte público: pasito a pasito (II) (+ fotos y audios)

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Por Orlando Fombellida Claro | 29 abril, 2018 |
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FOTO/Rafael Martínez Arias

“¡Uf, esto está en candela!”, dice el joven con cilíndrico y voluminoso equipaje al hombro, al traspasar la puerta de entrada a la Terminal de Ómnibus Nacionales, en la ciudad de Bayamo.

No le motivó esa expresión un incendio ni el intenso calor reinante en el local, sino la gran cantidad de personas que estaban dentro, sentadas unas, de pie otras, más las que había visto fuera, junto a la pared frontal, protegiéndose del sol en un metro de ancho de sombra. Era esa fatídica hora en que mataron a Lola, del lunes de la semana que hoy finaliza.

El anuncio por altoparlantes de que se llamará a los anotados en la lista de espera para Camagüey, moviliza hacia la taquilla de reservación a varios de los presentes y silencia a un sujeto que exhorta, con voz de trueno primaveral, a viajar en un camión que se dirige, también, a la tierra de los tinajones, a 60 pesos.

El ambiente es así todo el tiempo en el local mencionado, al acudir cientos de personas para trasladarse a distintos sitios de la geografía cubana.

De ahí está programada la salida, cada jornada, de tres ómnibus con destino a La Habana, igual cantidad hacia Santiago de Cuba, uno a Camagüey y otro a Las Tunas- Puerto Padre, y en días alternos, uno a Guantánamo.

Desde Manzanillo se presta, igualmente, servicio interprovincial de ómnibus. De esa ribereña urbe deben salir, diariamente, dos guaguas para la capital del país;  una, dos veces por semana, con itinerario Bayamo-Matanzas;  y cada cuatro días, dos denominadas intermodal, para el traslado de pasajeros de trenes, a Niquero, una, y a Pilón, la otra.

A esos viajes se añade la puesta, desde finales de febrero de este año, de un ómnibus extra, diariamente, de Bayamo a La Habana.

Para dar respuesta a ese plan de viajes, la Unidad Empresarial de Base (UEB) Ómnibus Nacionales Granma, cuenta con 54 guaguas Yutong, 28 de las primeras entradas al país, hace más de una década, y 24 de reciente generación.

La labor de los conductores, personal de taller, de expedición y administrativo, de la susodicha UEB, hicieron posible que esta cumpliera sus principales indicadores de eficiencia económica durante 2017 y primeros tres meses de 2018.

En el pasado año, sus ómnibus efectuaron 12 mil 900 viajes, y recaudaron 13 millones 865 mil 600 pesos, ambas cifras superiores a las planificadas, expone a La Demajagua, Nancy Paneque Arias, jefa del Departamento económico de la entidad.

Asimismo, en el período enero-febrero-marzo último, sobrepasa en ambos aspectos las cantidades proyectadas.

Al preguntarle si en los lapsos mencionados se incumplió la realización de viajes programados, Paneque Arias expone que en 2017 sí ocurrió en varias ocasiones, por roturas de carros, pero en la parte transcurrida de 2018, solo había sucedido en una ocasión, hasta el momento de la entrevista.

Elizabeth, quien en los últimos cinco años viajó varias veces a la capital de nuestro archipiélago, corrobora que las Yutong nuevas son confortables y en las que ha montado, salieron de la terminal bayamesa a la hora fijada e igual ocurrió en cuanto a la llegada a su lugar de destino.

Lo hasta aquí reseñado no pretende dar la idea de que Ómnibus Nacionales, en Granma, satisface las necesidades de los necesitados de trasladarse a otras provincias; el abarrotamiento de su Terminal, en la Ciudad Monumento, demuestra lo contrario.

El propósito es mostrar su situación actual, en la que se aprecian baches -no precisamente de los que están a pululu, diría el Ruperto del programa televisivo Vivir del cuento,  en las carreteras- y también avance, respecto a etapas precedentes.

FOTO/Rafael Martínez Arias

Pintados de amarillo, con franjas de rombos negros en los lados, dotados con acondicionadores de aire, hay en esta provincia 27 autos ligeros, dos yipis y tres microbuses, de la UEB Agencia de taxis Granma, también conocida como Taxis Cuba, a la cual están asociados seis autos, un yipi y un microbús, particulares.

Su encargo social “es prestar servicio de transportación de pasajeros al turismo -también lo hace a empresas y organismos autorizados a contratarlo-, y de taller a los arrendatarios asociados a la Agencia”, dice su director, Rogelio Betancourt Rodríguez.

Añade que cuando los arrendatarios no están al servicio de una personalidad jurídica, deben gestionar pasajeros en las piqueras de las terminales de ómnibus, determinados hoteles y parques.

A la referida entidad pertenecen, asimismo, 32 triciclos introducidos en Granma, a partir del año precedente, sobre los cuales la población emite cuestionadores criterios, expuestos en posteriores párrafos.

Rogelio Betancourt precisa que  los vehículos estatales de la UEB, están arrendados a sus choferes, quienes, en el caso de los ligeros, deben pagar, cada día, 13 CUC y 25 CUP, y en el de los microbuses, 50 CUC y 25 CUP, más el combustible, a precio minorista, mediante la adquisición de tarjeta magnética, también los servicios de taller que reciban.

En tanto, los conductores de los flamantes mototaxis abonan, por concepto de arrendamiento, cuatro CUC y 25 CUP en cada jornada, pagan a 98 centavos CUC el litro de carburante, más impuesto a la Onat, que en conjunto elevan a unos 270 los CUP a desembolsar.

De los 32 triciclos, 17 tienen su base en la estación ferroviaria, y 15 a un costado del Parque del Amor, en la ciudad Monumento Nacional.

Su tarifa es de tres pesos el pasaje, cada viajero, hasta tres kilómetros, en lo adelante, a un peso el kilómetro recorrido. Los siguientes, son algunas opiniones de la población, sobre dichos vehículos:

“¿Cómo coger los mototaxis, si siempre están alquilados?; pasan vacíos por las paradas y no paran, solo si se alquilan;  estas motos amarillas están acabando con el pueblo, le ponen el precio (al pasaje) que les da la gana”.

Cuenta Diana Arias que por llevarla a ella, a su esposo y dos niños, desde la terminal de Ómnibus Nacionales hasta el parque Granma, en la capital provincial, un mototaxista le cobró tres CUC,  y la misma cantidad por ir a buscarlos; por lo que considera fue excesivo.

“Quienes vivimos de un salario, no podemos pagar eso”, añade Irma Milanés, compañera de trabajo de Diana.

Rodolfo Reyes Reynosa, quien se estrenó hace menos de un mes como arrendatario de un mototaxi, cuenta que ha montado a personas y al bajarse estas le han pagado un peso.

“Hasta ahora no me está dando bien la cuenta, espero sea por la poca experiencia. Esto no es tan lucrativo como alguna gente piensa”, remarca.

Nelson Enrique Varón Leal, productor de arroz devenido, por cuestiones de salud, conductor del  triciclo, asegura que de él nunca se quejarán.

El joven y locuaz Yordanis Rodríguez García manifiesta: “Si se trata bien a los pasajeros, los ayudas con los equipajes, les dices el precio del viaje y si protestan les explicas que el equipo es arrendado y la gasolina está cara, ellos entienden y algunos cuando le vas a dar vuelto te lo dejan.

Mototaxi FOTO/Rafael Martínez Arias

“En esto no se gana mucho, pero tampoco se pierde, por algo ninguno de nosotros ha entregado las llaves”.

Entre las guaguas Yutong nuevas y los medios de la Agencia de Taxis, los carros de la UEB Cuba Taxi recuerdan a Cenicienta. Dicha entidad dispone de 93 vehículos, la mayor parte marca Lada  y Volga de la era soviética, con 30 y más años de explotación, algunos Citroën, Suzuki y Santa Fe.

Sus choferes laboran 12 días de cada mes, en traslado de pacientes a recibir tratamiento de diálisis en los hospitales, y otros 12 como arrendatarios, los restantes los cogen de franco, para cacharrear los vehículos.

Uno de ellos, José Luis Castro Pérez, declara que a duras penas logra ganarse 500 pesos en un mes, pero le cabe la satisfacción de realizar una labor humanista al transportar pacientes.

Tanto la UEB Agencia de Taxis como la Taxi Cuba, satisfacen sus planes económicos, en correspondencia con sus características y encargo social.

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FOTO/Rafael Martínez Arias

n el panorama de la transportación de pasajeros forman parte, además, en Granma, los coches, considerados un mal necesario por la contaminación ambiental causada por el estiércol y orina de los caballos en las vías, pero del asunto se ha escrito bastante en estas páginas y de volver a hacerlo, requiere de un espacio tipográfico ahora no disponible.

Así, llegado hasta aquí, amigo lector, monte, que se queda.

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  1. De los taxis es mejor ni comentar, son los únicos en el mundo que van para donde ellos quieren, subrealista.
    De omnibus nacionales seraí bueno q averiguaran lo mal pago q son los choferes q viajan aLa Habana, lo q causa que muchos no quieran hacer ese viaje o caigan en inventos para amortiguar , una felicitación a los q trabajan en mantenimiento, sin recursos hacen su trabajo.