Un enamorado de abril

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Por Osviel Castro Medel | 25 marzo, 2017 |
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Con 21 años, Yovanis Ariel Guerrero Solano, tiene  ya una historia hermosa, que él sabe contar con vocabulario anchuroso. Suele hacer comparaciones y traer, con facilidad,  lo pasado al presente.

Ahora, antes de la llegada del 4 de abril, fecha cumbre para la Unión de Jóvenes Comunistas (que llega a su cumpleaños 55), nos habló de sus sueños, historias y motivaciones.

Este muchacho, que se desempeña como especialista C en gestión económica en la Empresa de Productos Lácteos de Bayamo, fue, en su etapa estudiantil, uno de los condecorados con la condición Panchito Gómez Toro, que otorga la Federación de Estudiantes de la Enseñanza (Feem) media a los alumnos con ejemplar trayectoria.

“Faltaban siete días para que terminara mi estancia en la Feem. Para mí eso fue lo más lindo que pudo pasarme. Cuando me enteré que habían aprobado el reconocimiento llamé a mi mamá por teléfono a mi casa, en Molino Rojo, y se me salieron las lágrimas”, reconoce estremecido.

Ese lenguaje de los ojos era entendible pues su progenitora, Blanca Lidia Solano,  de 49 años, maestra de profesión,  tuvo que dejar las aulas por un accidente cerebrovascular y desde el hogar no se ha cansado de aconsejarlo en todo.

“Ella y mi papá –dice- han sido unos guías excelentes. Desde que mi mamá enfermó he multiplicado la dedicación para que ella esté más contenta conmigo. Me he esmerado más en cuidarla cuando puedo”.

Él es miembro del Comité Municipal de la UJC en Bayamo y presidente de una de las comisiones auxiliares de trabajo, tareas que realiza con “plena satisfacción” porque “me gusta el trabajo de la Juventud”, una organización en la que ha encontrado amigos y el deleite que no imaginaba.

“Yo quería ser militar, pero no pude porque padezco de asma bronquial, entonces creo que mi futuro será dirigir, no importa en qué nivel porque eso le hace mucha falta al país y no son todos los que asumen esas tareas”, expresa.

Al menos ya tiene la experiencia previa pues fue dirigente de la Feem, primero en la escuela politécnica, luego en el municipio de Bayamo.

“Resultó una época muy linda, sentí que crecí como persona, que aprendí mucho y me preparó de algún modo para el futuro”.

Por cierto, Yovanis cree que la juventud cubana tiene un reto muy grande en el porvenir, sobre todo después de la partida física de Fidel. “No es una misión fácil  construir el mañana, algunos están confundidos o perdidos, por eso hay que  persuadir a diario desde la fuerza del ejemplo”, resalta, al tiempo que confiesa desear una Cuba próspera pero con independencia. “Para eso tenemos que luchar cada día los jóvenes comprometidos”, dice con los ojos mirando al horizonte.

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