Una esquina llena de historia

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Por Sara Sariol Sosa | 29 junio, 2016 |
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Gran Casino Hospedaje, bayamoEn el punto justo donde confluye en esta ciudad de Bayamo, capital de Granma,  la calle Alfredo Uset con las de Capotito y Augusto Márquez, una instalación atrapa la atención de muchos transeúntes, en particular de los foráneos.

Un letrero en la pared exterior del inmueble, donde se lee “Se vende”, es acaso lo que más induce a conocer ese sitio, sobre todo en estos días cuando se acerca la rememoración de los hechos del 26 de Julio de 1953.

GRAN CASINO

El inmueble bayamés de marras era un hospedaje de unas siete habitaciones, propiedad de Juan Manuel Martínez, en venta desde hacía dos años (de ahí el citado letrero) y situado a dos cuadras del cuartel Carlos Manuel de Céspedes (sede en aquel momento del escuadrón 13 de la Guardia Rural) cuya toma constituiría acción de apoyo al asalto al cuartel Moncada, en Santiago de Cuba.

En la noche del día 25 Fidel visitó el Gran Casino, dio últimas instrucciones y mandó a sincronizar los relojes para que ambas acciones fueran simultáneas.

El de Bayamo no era un gran enclave militar, pero sí estratégico, pues su dominación impediría el refuerzo de tropas enemigas hacia la hoy Ciudad Héroe, escenario principal del levantamiento.

Por diversos factores también se malograron los objetivos de la acción en esta ciudad, y solo 15 de los asaltantes pudieron sobrevivir a la persecución y asesinatos desatados por los esbirros batistianos, pero el Gran Casino y el cuartel Carlos Manuel de Céspedes, como el Moncada y la Granjita Siboney, pasaron a nutrir una de las más inmemorables páginas de la historia cubana.

CONFLUENCIA DE REALIZACIONES

El Gran Casino, se convirtió en 1982 en la Sala de los asaltantes, con cuatro áreas expositivas, donde se muestran antiguos muebles del hospedaje, pertenencias de los jóvenes que participaron en la acción de Bayamo y de Renato Guitar, quien por indicación de Fidel seleccionó ese sitio para albergar a los asaltantes.

Aquel recinto se integra al parque museo Ñico López (antiguo cuartel bayamés), inaugurado antes en julio de 1978, en un amplio programa de formación de valores, no solo a través del desarrollo de actividades vinculadas con el recuento de la historia, sino de otras diversas que expresan en sí mismas nuestras múltiples conquistas sociales.

El conjunto museológico ha recibido en todos estos años, a miles de personas de Granma y otros sitios del país, interesadas en profundizar en la historia.

Por su condición de parque, además, sirve de escenario para el reconocimiento social a quienes desde su puesto en cualquier sector, sobresalen en la batalla por el progreso de la provincia y el país; acoge la actividad de círculos de abuelos, clases de preparación para la defensa, acampadas pioneriles, eventos comunitarios y otros que se interrelacionan con la promoción patrimonial.

Entre los aportes más importantes del colectivo del conjunto museológico están asimismo la realización sistemática de intercambios con planteles estudiantiles de todas las enseñanzas y el desarrollo de investigaciones sobre hechos locales que se asumen como contenidos de estudio.

De esa manera, el museo no solo atrapa la historia en una esquina de la ciudad, sino la expande y la lleva hasta cada niño y joven, para que se fortifiquen en ellos nuestros inigualables valores épicos.