Una historia de familia

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Por Marisela Presa Sagué | 3 marzo, 2018 |
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Estrella Pérez Rodríguez y su hija Glenis Ortiz Pérez/ FOTO Marisela Presa Sagué

Cuando las primeras elecciones revolucionarias en 1976, Glenis solo tenía un año de nacida, y su madre, Estrella Pérez Rodríguez, tuvo que dejarla al cuidado de su hermana, pues fungía como autoridad electoral en la zona rural bayamesa de El Dátil.

Aún Estrella Pérez permanece como miembro de la Comisión Electoral municipal de Bayamo, ahora como secretaria del distrito número 3. A lo largo de los años, Glenis Ortiz Pérez creció, y como dice su mamá, lo hizo custodiando las urnas.

“Glenis se quedó entonces con mi hermana para que yo participara en las elecciones”, refiere Estrella, era una niña tranquila.

Esta es una historia de familia, con más de 40 años de antigüedad, y forma parte del proceso de institucionalización de los Órganos del Poder Popular y de la participación del pueblo en ese propósito, en este caso, mujeres de origen rural, que desde edades tempranas de sus vidas, se suman a esa fuerza transformadora que es la Revolución.

-¿Cómo fue para Glenis la primera vez que  custodió las urnas?, pregunto a su mamá.

-Estaba contenta, no dormía preparando su uniforme, sabía que tenía que estar a las 6:00 de la mañana en el colegio y lo hizo con mucho entusiasmo y así en otros procesos electorales durante su trayectoria de pionera, y con la mayoría de edad se incorpora como vocal a un colegio.

“Cursando los estudios primarios en la escuela Reinerio Almaguer de El Dátil, custodiaba la urna de la circunscripción a la que yo pertenecía, tenía unos seis o siete años”.

Glenis Ortiz Pérez, hija de Estrella, ya es una mujer, delicada, vivaz, de pronta respuesta, con sus cabellos coloreados de castaño claro, bien acicalada, sencilla y convencida. Es licenciada en Cultura Física, y Jefa de cátedra en el combinado deportivo Ramiro Tamayo del reparto Latinoamericano

-¿Qué te parecía, entonces, aquella responsabilidad?

-Mi maestra Victoria Bermúdez Arzuaga, nos dio la tarea a mí y a otros compañeros de aula, fue el primer proceso electoral en que participé.

Glenis esboza una sonrisa y regresa a su niñez, para verse de total uniforme, con sus medias blancas, a la rodilla, y zapatos negros lustrosos y en el pelo sus enormes lazos con los colores de la bandera. La veo recordar esa historia vivida con una sencillez que denota la entrega y el amor a lo que hace.

-¿Cómo aprendes de tu madre sobre el proceso eleccionario cubano, y luego te vinculas como autoridad electoral?

-Con el paso el tiempo ocupé responsabilidades, estudié y con 25 años participé como vocal de la circunscripción donde vivía, labor que repetí hasta el 2015. Actualmente, soy la vocal de la Comisión electoral municipal de Bayamo, que atiende al consejo popular Jesús Menéndez.

“Constituye una responsabilidad,  refiere, porque tengo que tratar con toda la población, llevar un mensaje a cada una de las personas que están incorporadas como autoridades electorales en la circunscripción, lo hago porque me gusta el trabajo.

“Dialogo mucho con la gente. Pero hay algo más, he tenido que aprender sobre el sistema electoral cubano, conozco al dedillo la Ley 72, y que los sufragios en Cuba son diferentes a otros en el mundo, aquí tienen mucha transparencia y participación del pueblo”.

Estrella Pérez escucha durante un rato, sin embargo, su influencia fue meridiana en la formación de esta joven responsable y comprometida.

“Ella, cuando le dieron la tarea de atender a Jesús Menéndez, como que titubeó, dice Estrella, pensó quizás que no podía, pero yo le decía que si había podido con otras tareas, con esa también iba a poder. Además yo estaba aquí para apoyarla.

“Hasta ahora lo ha hecho bien, relata Estrella. Es un Consejo bastante grande, prácticamente un municipio, y la verdad que ha asumido el encargo con dedicación”.

No es solo prepararse ellas mismas para el proceso, sobre su conocimiento y pericia, dominio de la Ley y de las normativas, también han trabajado en la formación de las autoridades electorales de base para garantizar la legalidad y la transparencia que caracterizan a las elecciones cubanas.

Para Glenis no escapa que tiene ya elevados  compromisos: “Con las autoridades del municipio, de la provincia, con la gente que tengo laborando conmigo, a que estas sean una de las mejores votaciones que se van a efectuar en nuestro país”.

Estrella Pérez Rodríguez es una mujer de trabajo, tiene 60 años y se desempeña como administradora de la atelier La Mariposa, de la Empresa provincial de Servicios Técnicos y Personales, se relaciona con el público, y sabe muy bien cómo expresarse.

Ambas integradas, comprometidas, emprendedoras, pero, sobre todo, con un sentido de pertenencia y responsabilidad. Personas como ellas sostienen la legalidad y transparencia del proceso eleccionario cubano. Dos mujeres bayamesas unidas más allá de la sangre, atadas indisolublemente por principios.

 

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