Una maestra “especial”

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Por  Maité Rizo Cedeño | 27 julio, 2018 |
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Yannia Toledo Fuentes (C), maestra de Educación especial, recibe reconocimiento de Mejor Graduada Integral de manos de Carmen González Álvarez (I), miembro del Buró provincial del Partido Comunista de Cuba, y Dilberto González Guzmán (D), miembro del Comité provincial de la Unión de Jóvenes Comunistas, en la graduación de la escuela pedagógica Rubén Bravo Álvarez, efectuada en la ciudad de Bayamo, provincia Granma, Cuba, el 10 de julio de 2018. ACN FOTO/Armando Ernesto CONTRERAS TAMAYO/sdl

El destino o la casualidad, para quienes son más prácticos, quisieron que Yannia Toledo Fuentes fuera maestra, organizaron todo para que la niña inquieta de Vado del Yeso, comunidad del municipio de Río Cauto, soñara con estar frente a un aula, rodeada de infantes especiales.
Risueña, sociable y con un espíritu batallador, así es ella.
Yannia fue reconocida como la mejor graduada en la enseñanza especial de la Escuela formadora de maestros Rubén Bravo Álvarez, de Bayamo, además de ser la más integral, distinción que recibió entre lágrimas.

“Su paso por este centro señala el camino de la grandeza, no se lo propuso, lo logró, y su constancia en las actividades la forjaron”…así presentaron a esta nueva maestra quienes la conocen.

Sus palabras de agradecimiento fueron sencillas: “Alzo mi voz en nombre de los jóvenes maestros de la provincia de Granma, quienes tuvimos la posibilidad de ser educados en una sociedad como la nuestra, en la cual seguiremos la máxima de que solo puede educar quien sea capaz de dar el ejemplo”.

Yannia es muy auténtica, por eso sonríe cuando le pregunto ¿por qué educación especial, una enseñanza tan difícil?, y responde “esa es una historia muy bonita… todo comenzó con un libro que encontré mientras estudiaba en la secundaria, y hablaba de los niños con necesidades educativas especiales”.

El tema la apasionó y ella se convirtió en una investigadora asidua que decidió ser la maestra de muchos de aquellos infantes, anhelo arraigado cuando recorrió centros escolares en los cuales se atendía esa enseñanza.

“Yo no me esperaba este resultado, a pesar de la trayectoria fructífera que he tenido en la escuela”,  asegura con una inocencia infantil. Todo el éxito lo atañe a su familia, la cual fue su principal impulsora, “aunque también los profesores estuvieron  muy atentos a nuestro aprendizaje, en el cual tuvieron una participación especial los instructores de arte”.

Yannia es músico, poeta y todo lo necesario para ser una buena maestra, esa es la principal razón por la cual desarrolló sus talentos naturales con la ayuda de los instructores de arte: “Los niños de educación especial son como los de preescolar”, explica, “y tienen que estar motivados todo el tiempo porque su atención es muy dispersa, así que yo les canto, declamo y hago todo lo que pueda”, agrega.

Su participación activa en concursos de conocimiento, ortografía y festivales de artistas aficionados, entre otros, le ganaron el respeto de sus profesores y compañeros.

“Sé que tengo un compromiso bastante grande con la Revolución, me toca ser recíproca con ella, pues me dio la posibilidad de estudiar de forma gratuita, a pesar de vivir en una comunidad tan alejada”, afirma.

“Ahora trabajaré en el seminternado René Martínez Tamayo en mi comunidad natal”, que posee aulas anexas dedicadas a esa enseñanza, y “luego comenzaré la licenciatura, la maestría y todo lo necesario para mi superación”, añade.

“Cuando estás frente al aula es lindo, no tengo palabras para expresarlo, la interacción con esos infantes es diferente porque generalmente provienen de familias disfuncionales y todo el cariño que les falta lo vuelcan en ti, y esa sensación es indescriptible”.

“Además, los pequeños de educación especial son muy ocurrentes, tiernos y divertidos”, confirma con una sonrisa.

La especialidad de maestros de educación especial es una de las de mayor déficit en el país, por eso esta joven sabe que será útil, “y no solo por la formación adquirida en la escuela pedagógica, sino también con la ayuda de la formación autodidacta, aspecto imprescindible en el magisterio”.

“La educación no se ejerce solo en un aula, sino en todos los momentos de la vida, aprender a comportarme, enseñar con tacto… sin dudas me he convertido en una mejor persona”.

En el 2014 llegó a la escuela formadora, y cuatro años después sale de allí, para volver a Vado del Yeso, su comunidad natal, en la cual aprendió a leer, a escribir y adonde hoy vuelve, como reza el himno de la alfabetización, para llevar con la letra la luz de la verdad.

Con solo 19 años ya habla y transmite la seguridad de una experimentada maestra, el destino no se equivocó cuando puso aquel libro en sus manos, y la vida seguramente demostrará cuántos hombres y mujeres útiles se pueden formar con un poco de amor.

Cosas de entrevista:  Y existen muchas personas que no podían faltar, Yannia tenía que agradecer,  así que concluyó la entrevista de la forma más humilde, dando mil gracias a Matilde, su mejor amiga, compañera de estudios, y sin dudas otra gran maestra que desde el próximo septiembre llenará las aulas de la enseñanza especial en el municipio de Buey Arriba.

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