Por una plana hacia la luz del sol

TERESA ALINA MAILLO FONSECA, BAYAMESA DESDE QUE NACIÓ EN CALLE LORA No. 74 Y DE PROFESIÓN CORRECTORA, CUENTA SU HISTORIA DE VIDA
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Por Luis Carlos Frómeta Agüero | 9 octubre, 2021 |
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Foto RAFAEL MARTÍNEZ ARIAS Corría el año 1981, cuando trabajaba en la Escuela provincial de Educación Física y quiso explorar nuevos horizontes; mediante una compañera de la Universidad, llegó a la revista Cuba, en La Habana, para trabajar como correctora de prensa.

Mientras esperaba la aprobación de la plaza, conoció detalles de ese mundo que le fascinaron, pero un inesperado suceso familiar la retornó a Bayamo:

FELIZ COINCIDENCIA

“Mi hermana Cary pasó por la calle Martí No. 70, donde radicaba

el periódico La Demajagua, habló con el fotograbador Alcides

Infante, amigo de ella, le preguntó si existía alguna plaza para mí y quedó pendiente la respuesta.

“En ese tiempo, uno de los correctores afrontó dificultades y

quedó vacante el puesto, días inmediatos, justamente a las 4:00 de la tarde, llegó a mi casa un enviado del periódico con una propuesta laboral:

-Está bien -dije- iré sin falta mañana y la inesperada respuesta me estremeció el cuerpo.

-Mañana es tarde, tiene que ser ahora mismo, porque solo tenemos una correctora y necesitamos completar la pareja.

“Me esperaron y en breve partimos hacia el rotativo aquel 3 de

septiembre de 1982”.

SIEMPRE EN LA MEMORIA

“El periódico La Demajagua forma parte de mi vida, en sus locales dejé mi juventud, forjé sueños, conocí el compromiso laboral, la exigencia, el trabajo en colectivo, el valor informativo de sus páginas…

“En este órgano de prensa he vivido todas sus etapas: linotipos

norteamericanos y soviéticos, los terribles momentos de manchar los codos, el rostro y la ropa, con la tinta de las planas y hasta los reiterados apagones.

“Recuerdo que una vez restablecido el servicio, teníamos que

esperar una hora para que el plomo de los linotipos se calentara

otra vez, aquello era un caos, las galeras salían plagadas de

errores por el poco dominio de las máquinas

“No obstante, ese estilo de trabajo diario lo disfrutábamos, sobre todo los días de cierre, en cuyas noches no faltó el té caliente y las maldades entre los compañeros de turno”.

TIEMPO DE CAMBIOS

“La llegada de las tecnologías de la Informática y las Comunicaciones fue un cambio significativo para todos: mayor seguridad, limpieza, un sistema interno para la corrección de textos, el trabajo en las redes sociales…

“Fueron muchas las ventajas, inicialmente rechazadas por un

colectivo aferrado, por desconocimiento, a no escribir en computadoras y menos para Internet, estaban sujetos a no despedir la tradicional máquina de escribir”.

CONCEPTO PROTOCOLAR

“La correctora de prensa debe tener, sobre todo, mucha respon-

sabilidad con su trabajo, superarse cada día, porque en esta profesión nunca se termina de aprender, tan así es, que después de 40 años en este desempeño, falta mucho por conocer y cuando por determinado motivo escapaba a la vista algún error, ese día es el más triste de mi vida”.

AÑORANZA

Los años transcurren de forma inevitable, atrás quedaron los gratos y malos momentos de la historia vivida, medita y por un instante piensa en los meses que laboralmente quedan.

Contrae su rostro, respira profundo y con voz entrecortada declara:

-Ojalá pudiera retornar a la juventud para emprender con mayor fuerza este mismo combate por un mejor periodismo.

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