Utilidad, palabra de orden

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Por Diana Iglesias Aguilar | 5 abril, 2019 |
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Ser útil a sí mismas y a la sociedad es la palabra de orden en su accionar pedagógico diario para la profesora Iris Coba Hechavarría del taller doméstico de la escuela especial Mártires de Pino III, uno de los centros educativos de la Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos del municipio Bartolomé Masó Márquez.

Para enseñar a las niñas con necesidades especiales en el aspecto cognitivo se ha preprarado muy bien esta pedagoga que lleva 33 años en el mismo centro y 38 de graduada como Licenciada en Defectología.

En un amplio e iluminado local de la institución tiene el taller que semeja un apartamento o vivienda con cocina, baño, sala, lavandería y comedor, para que sus estudiantes, que provienen de la serranía y muchos viven en condiciones socioeconómicas desfavorables, tengan la noción de cómo se distribuye y organiza una vivienda.

Crear habilidades y potenciar estas en el manejo del hogar, enseñar a lavar, planchar, cocinar y poner una mesa ¨con todos los metales¨ es parte de los objetivos generales de la educación especial, donde se aspira a que el estudiante egrese con independencia tanto dentro del seno familiar como insertado a la sociedad con un oficio y en el más extremo de los casos con posibilidades para realizar las labores cotidianas que necesita para su sostenimiento.

Dotado de múltiples muebles e implementos gracias a donación del proyecto Handicap internacional, el taller recibe a todos los niños de la escuela hembras y varones, sin distinguir sexo o nivel de necesidades cognitivas.

También salen fuera del marco escolar a aplicar lo aprendido, hay convenios con las unidades gastronómicas locales y socializan el aprendizaje en desafíos que vencen gracias al apoyo incondicional de Iris y otros maestros que participan.

Por el taller han pasado no solo los niños con necesidades en el aprendizaje, Iris recuerda la etapa de la escuela hace varios lustros en que los déviles visuales o invidentes se enfrentaban por primera vez a una lavadora o a iniciar la higiene doméstica.

Hoy recuerda a Yeni, Alejandrito, Maité, quiénes son profesionales admirados y queridos en sus municipios, excelentes alumnos y mejores dentro de sus casas donde se desempeñan como cualquier ser humano en tareas cotidianas.

La cocina es un arte, comenta la profesora también Máster en Ciencias de la Educación, como casi todo el claustro de la especial escuela. Por eso enseña con predilección a elaborar platos cubanos tradicionales y a colar café en colador.

Ah! y no hay que ir lejos para poner en práctica lo que aprenden, una cocina bien dotada tiene el taller, además de que los estudiantes hacen autoservicio en la escuela a diario y deben cuidar y aplicar lo aprendido bajo supervisión.

Ser útil es lo principal, no importa si se equivocan, Iris, como el resto de los maestros y el personal de apoyo a la docencia están seguros de que útiles serán estos niños y niñas educados con mucho amor.

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