Valerosas Marianas

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Por Yelandi Milanés Guardia | 4 septiembre, 2017 |
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Fidel rodeado de algunas guerrilleras

Algunos no aceptaban la idea, por más que Fidel tratara de convencerlos, de la importancia de incorporar las mujeres a la lucha guerrillera. Tras largas horas, el 4 de septiembre de 1958, logró concretarse el anhelo del Comandante en Jefe de contar con féminas en la tropa.

Aunque,  inicialmente hubo muchos desconfiados y detractores, el máximo Líder encontró el respaldo de algunos combatientes y sobre todo el de Celia. Tras la constitución del pelotón femenino que le pusieron por nombre Mariana Grajales, en honor a la heroína de las guerras de independencia de Cuba. ​

Como prueba de su confianza, el propio Fidel les dio instrucción militar y prácticas de tiro. Tras varios días de preparación, las convocó para elegir la jefa, y al término de una prueba de tiro, Isabel Rielo resultó la mejor  y, por tal motivo designada al frente del pelotón. ​

Experiencia combativa

El bautismo de fuego fue en el Combate de Cerro Pelado, acaecido el 27 de septiembre de 1958, en el actual municipio de Bartolomé Masó, en la provincia de Granma.

Por primera vez el pelotón Mariana Grajales se estrenaba en un combate en la Sierra Maestra. Sin moverse de sus posiciones, soportaron estoicamente los disparos del armamento enemigo. De esa manera resistieron su primera experiencia, cumpliendo con la promesa de no rendirse nunca.

Transcurridas algunas semanas, comenzaron a participar en combates dirigidos por el Comandante Eddy Suñol, a pesar de que, inicialmente,  él fue el principal oponente de la creación del pelotón y se negó a aceptarlas en su tropa. ​

Por sus cualidades como tiradoras, varias de ellas fueron enviadas a fundar en Holguín el IV Frente Simón Bolívar. ​

Entre los enfrentamientos que participaron estuvieron el de La Presa, en Holguín. Según cuenta Teté Puebla, una de las Marianas: “Quedamos aisladas del resto de la tropa, y aun así decidimos pelear hasta morir; pero los soldados enemigos, al notar que combatían contra mujeres, terminaron desmoralizados.

“También en Los Güiros, contra dos camiones de guardias. Suñol resultó herido al momento, y nosotras asumimos el mando de la acción, que terminó en victoria”. ​

Otros enfrentamientos fueron haciéndoles ganar experiencia hasta que llegaron​ a la Batalla de Guisa, el más violento de los que libraron, el cual tuvo una duración de 10 días. Tras demostrarse su capacidad de resistencia el propio Eddy Suñol, en una carta que envió al Comandante en Jefe Fidel Castro, reconoció el acierto en la decisión de la creación del pelotón.

Este grupo de 13 mujeres hizo historia en la guerra de liberación y están reconocidas como pioneras en la formación de un pelotón de combate femenino en Cuba. Ellas demostraron además que como decía Fidel podían ser tan buenos soldados como los hombres.

En declaraciones sobre el porqué de su incorporación Teté Puebla, segunda jefa del pelotón, afirma : “Las causas que maduraron nuestra decisión de insistir para incorporarnos como combatientes, más allá de ser cocineras, lavanderas, costureras, enfermeras o mensajeras, fue fruto de un sentimiento maternal de furia y rebelión ante las atrocidades que sobre el campesinado cometió la tiranía durante la ofensiva iniciada en mayo de 1958”.

Ese fue el motivo que impulsó a estas valerosas mujeres a dejar sus habituales quehaceres, para convertirse en las guerreras temerarias que fueron.

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