Veguita, una historia por contar

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Por José Zayas Pérez | 9 septiembre, 2020 |
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FOTO/ Tomada del `perfil de Facebook de Zayas

Idania Arzuaga Garcia, ¨Mi generación es del grupo de estudiantes que fundamos las ESBEC de Veguita y realmente tenemos muchos recuerdos de hechos ligados a esas inolvidables experiencias¨.

Veguita es un nombre familiar, cada año albergaba a estudiantes en campamentos rurales para desarrollar la llamada ¨Escuela Al Campo¨, del cual fui participe, como tantos otros estudiantes.
Muy cerca de los campamentos existen muchas Escuela Secundaria Básica en el Campo (ESBEC). En una de esas secundarias el azar del destino me tenía reservado, la que sería muchos años después, mi compañera en la vida.
El tiempo pasó, me hice arquitecto y otras fueron mis ocupaciones, entre ellas capacitar a estudiantes del Instituto Politécnico de Bayamo en una nueva especialidad, Planificación Física. Como profesor recibo muchas interrogantes de los alumnos, una de ella fue sobre el origen de la escuela, en honor a la verdad, sólo conocía el nombre de la arquitecta argentina, que decían los libros especializados que la diseño y construyó, que ya conozco que no es completamente así, se llama Fanny.
Herido en mi amor propio, decidí conocer esa mujer, emprendí una interesante experiencia investigativa, que me permitió derribar mitos, corregir fechas y descubrir sus aportes.
Culminada la investigación, me quedaba con la insatisfacción que no había podido entrevistar en Cuba a personas que la conocieron, y ahora, como compensación, ante una pregunta, sin espera de una positiva respuesta, me dice mi colega Frank, una persona destaca en la investigación de campo y proyectista, con mucha naturalidad, y para mi asombro, que trabajó con ella en la antigua región Manzanillo, donde ella elaboraba planes de ordenamiento del macizo cañero de la costa granmense y, lean bien, en el ¡Plan Viandero de Veguita!, con un equipo de trabajo.
En el hogar, mi esposa, al tanto de la investigación, me pide apoyo para una posible estudio, y me da múltiples razones para hablar de Veguita, la oigo platicar con entusiasmo de famosos directores de ESBEC de la época, argumenta de las múltiples personalidades de la cultura, la medicina, profesores, diplomáticos, decisores y un largo etcétera que salieron de esos centros. Se extiende en jocosas historias cuando el terremoto del 76, recuerda encuentro deportivos entre escuelas, eventos culturales memorables, dice que hay cientos historias de vida que merecen ser contadas…Ella tiene razón es un tema casi virgen por investigar, tal vez este texto sea un buen punto de partida.
De vuelta a mi oficina, me espera Frank, para revisar un mapa de Veguita, me dice Frank, ¨Zayas si tú supiera como nosotros participamos en los proyectos de Veguita y en la localización de todas esas ESBEC¨.
Aumenta el entusiasmo, sencillamente no lo puedo creer. Frank se abre a los recuerdos, habla de un encuentro de trabajo en el Puesto de Mando Nacional de la Agricultura, conocido como Nazareno, en ciudad de La Habana, y la visita a la primera la ESBEC ¨Ernesto Che Guevara¨ (Ceiba 1), como parte de un intercambio de trabajo para adquirir experiencia en la ubicación de estas escuelas en el Oriente cubano.
Explica que había un proyecto de 28 escuelas, de las cuales se edificaron 14 y un pedagógico en Veguita, que se localiza cada instalación en el centro de un área tributaria de 40 caballerías, dependiendo de elementos claves, como la accesibilidad. Habla de sus 10 años de trabajo con el capitán José Arteaga, más conocido como Pituti, dedicado al control de ejecución de esos proyectos.
Retrocede en el tiempo y me explica cómo llegaron a esta etapa de trabajo. A partir del Plan General de Fanny y su equipo. El trabajo de mesa con la definición del anteproyecto general, donde participó él, dando los detalles del catastro y las primeras ideas conceptuales, con la participación de la arquitecta Marta Roig y otras especialistas. Ya con el levantamiento topográfico de la zona, el arquitecto del Instituto de Planificación Física de Santiago de Cuba, Leandro Pérez, definió los detalles de cada lote donde irían enclavadas las ESBEC.
Creo que ya lo presumen los lectores, en nuestra profesión hay individualidades, pero es por naturaleza un trabajo colectivo, donde intervienen grupos de trabajo, cada uno con una misión determinada que permite ir de lo general a los detalles o dicho con otras palabras de la información, el catastro, las ideas conceptuales, el anteproyecto, el proyecto ejecutivo y por último la edificación de las obras, en este caso el Plan Viandero Veguita con sus lotes, caminos, canales, cortina rompe viento, tanque apoyado, cisternas, almacenes, etc. y por supuesto las ESBEC.
El mundo no parece suficientemente grande para que podamos escapar de esa extraña madeja de interrelaciones, donde personas y situaciones se empeñan en encontrarse, a pesar de todo.

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  1. Zayas, de acuerdo con usted, hay muchas riquezas económicas, sociales y políticas que se pueden retomar de la experiencia de ese plan viandero. Conocí a su esposa Idania, magnífica estudiante y luego profesora, pues fui profesor del Pedagógico y director de unidades docentes del mismo. Con la ayuda de Idania se pueden rescatar muchas ideas que le permita a las actuales generaciones conocer detalles de esa magnífica idea que en su momento fue ese plan de estudio y trabajo y que está presente en las mentes de todos los que pasaron por ahí. Muchos éxitos.