VIH-Sida: Tres décadas de cruzada para erradicarlo

Share Button
Por María Valerino San Pedro | 1 diciembre, 2016 |
0

El 8 de marzo de 1986 un residente del municipio de Jiguaní (fallecido hace poco tiempo) recibía la noticia de que estaba infectado por el VIH, convirtiéndose en el primer caso diagnosticado en la suroriental provincia cubana de Granma y el décimo en el país.

Tan triste hecho marcó el inicio, hace 30 años, de la epidemia de VIH-Sida en la provincia, período en el que más de mil 280 personas recibieron el diagnóstico de la enfermedad, de ellos 280 mujeres, mil hombres, cuatro niños y dos niñas, de los que una cifra superior a 200 ha muerto.

En todo este tiempo la epidemia se ha ensañado con los jóvenes entre 20 y 30 años, en su mayoría hombres homosexuales, bisexuales y transexuales, lo cual no excluye se diagnosticaran personas de cualquier orientación sexual, nivel escolar,  posición social, lugar de residencia o edad,  incluyendo nueve de entre los 70 y 81 años.

En todo el mundo la más cruel de las dolencias del siglo XX ha sido un verdadero azote, sin embargo en Cuba, no exenta de gran número de casos, la situación se maneja de forma diferente, basándose, sobre todo, en la educación, el tratamiento y amparo de los enfermos, por ello, de las cerca de mil personas que viven hoy en Granma con VIH, el 90 por ciento se encuentran bajo tratamiento que reciben gratuitamente.

Miles de promotores que trabajan voluntariamente en la conceptualización, ejecución y evaluación de las actividades educativas desarrolladas,  se han formado en el territorio.

La labor preventiva que se desarrolla incluye la realización diaria de acciones educativas cara a cara en las comunidades, escuelas y centros de trabajo, además de métodos avanzados en la promoción de salud como “La Cruzada por la vida”, “Las tertulias bayamesas”, las galas “Por una rosa blanca”, ferias de salud y Semanas de cine de la diversidad sexual.

Este primero de diciembre Día Mundial de respuesta al VIH (se conmemora cada desde 1988), bajo el lema “Levantemos las manos por la prevención del VIH-Sida”,  los granmenses mostramos un mayor nivel de conocimiento sobre la infección por VIH, sus características,  consecuencias y cómo evitarla.

Tanto es así que alrededor de cinco millones de condones se consumen cada año, más de 200 mil pruebas de VIH se realizan anualmente en diferentes escenarios de la provincia para diagnosticar tempranamente a las personas infectadas e iniciar a tiempo la atención médica y el tratamiento, si es preciso.

No obstante todo  lo expuesto, resta mucho por hacer aún en el plano personal, familiar y comunitario, pues es necesario aumentar nuestra percepción del riesgo, ante la posibilidad de contraer el virus en cualquier relación sexual desprotegida.

Es preciso continuar desarrollando en la población valores relacionados con la comunicación de pareja, la responsabilidad individual y el autocuidado.

Han sido tres décadas de una encarnizada batalla contra ese mal, que nos ha ido marcando el camino a seguir para librarnos de él, pero sin dudas nos quedan pistas por descubrir.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *