Vintilia y Villa: entre el amor, el arte y la docencia.

Dos voces empeñadas en cantar lo que sienten, tornan la virtud profesional en sonoridad bayamesa.  
Share Button
Por Luis Carlos Frómeta Agüero | 2 diciembre, 2021 |
0
Foto LUIS CARLOS FRÓMETA AGUERO

A los ocho años de edad Ana Vintilia González Castañeda inició sus estudios de piano básico en la Escuela Rafael Cabrera Martínez, de su Bayamo natal, y a los 16, trabajó como solista vocalista en diferentes espectáculos, acompañada por el guitarrista Miguel Pérez Ríos”.

CIMIENTES

“Procedo de una familia de músicos: mi abuelo Manuel Castañeda, fue director de la orquesta Siboney y mi madre, es cantante solista y líder del grupo Mayda Castañeda y su oro son.

“En mi etapa estudiantil obtuve el tercer premio en el Primer Festival de música infantil Reparador de sueños y a partir de ese momento

incursioné en varios géneros melodiosos, aunque en lo nacional prefiero la canción, el bolero, el Cha Chá Chá y dentro del pentagrama internacional, la Balada y el Bossa Nova.

“Aunque no me gustan las competiciones, trabajé como jurado en diferentes certámenes ­: Canción para una ventana, Encuentros de mariachis…y recorrí diversas zonas turísticas de nuestro país y algunas ciudades de España, concebidas en una gira internacional.

“Desde niña vivo enamorada de la docencia, de la que aprendo al enseñar, es una labor muy noble, ahí está la cantera, el futuro y cultivarla es mi deber social, por eso me desempeño como Jefa del Departamento de Música en la Escuela profesional de arte.

“Trabajo además como solista en el pequeño formato de Mayda Castañeda y su oro son y formo un dúo con mi esposo Eduardo Alberto, músico de formación académica y sólida carrera profesional sostenida por su constancia y valentía.

“Es percusionista y cantante de temas románticos muy difíciles de interpretar, le ayuda el aparato vocal  que posee, lo hace con amor, el público agradece  y eso es meritorio para cualquier artista”.

LA OTRA CARA DEL DISCO

Tenía once años de edad cuando Eduardo Alberto Villa Rey, la otra parte del dúo, matriculó percusión en la Escuela de música Rafael Cabrera y aunque no culminó el nivel elemental por travesuras de la infancia, egresó como Licenciado en cultura física, otro sueño anhelado.

“También estudié Electrónica militar, pero como lo musical se imponía, un amigo me llevó a una audición, como baterista acompañante en el show del cabaret Bayam, y de esta forma  reinserté las ideas en el mundo de la cadencia y las corcheas.

“Como cantante formé parte de la orquesta Yacaré, también del conjunto Kanoy, de música tradicional, y desde 1999 me integré, como percusionista y vocalista, al grupo de Mayda Castañeda Cordoví, recorriendo diversos escenarios de nuestro país, festivales, centros nocturnos, carnavales…

“Esta agrupación es la escuela donde aprendo  los secretos de la armonía, la percusión y el canto, bajo el asesoramiento de Mayda y Vintilia, dos excelentes intérpretes de nuestro territorio.

“La primera de ellas Premio a la excelencia musical Salvador Alarcón In Memorian 2017, y una trayectoria artística envidiable, la segunda,  pianista y cantante de excelentes cualidades y dulce voz, reconocida por otros artistas de larga experiencia y renombre en el sector.

“Como Subdirector de apoyo a la docencia en la Escuela profesional de arte de Bayamo, donde laboro, convierto esas pretensiones de la Enseñanza artística en herramienta de vida que también amo y defiendo”.

DESPERTAR

La brújula marca buen tiempo para Vintilia y Villa, otros sueños musicales se aproximan para reanimar a la ciudad, presencialmente  inactivada, por prescripción facultativa ante la pandemia que se despide.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *