¿Vuelo con regreso?

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Por Leonardo Leyva Paneque | 7 mayo, 2018 |
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FOTOS Rafael Martínez Arias

Cuando apareció el primer reporte de Javier José Verdecia Collada, desde el reparto Pedro Pompa, en Bayamo, de repente cambió el semblante de quienes aguardaban impacientes por más de nueve horas.

Entonces, el arribo de dos de las más de 240 palomas mensajeras que iniciaron –a las 7:00 am- una travesía de casi 500 kilómetros, desde Aguada de Pasajeros, en Cienfuegos, signaba el final del Campeonato provincial de medio fondo.

“El programa de competencias comenzó en febrero y cada año se extiende hasta abril”, explicó Lender Tamayo Martínez, delegado provincial de la Federación colombófila en Granma.

“Pero antes hay que prepararlas. Necesitan mucha atención, parecida a la de un atleta, para exigirles cuando vuelan”, especifica el cuidador Alberto Urios Martínez, atrapado hace algunos años por esta pasión.

El joven ha ido descubriendo –poco a poco- sus misterios, mientras sigue al pie de la letra cada consejo de los más experimentados; por eso insiste en la limpieza diaria del palomar y en la alimentación adecuada, con predominio de maíz, chícharo y arroz en cáscara.

Sin embargo, en pleno vuelo las palomas se exponen a muchos peligros, que en ocasiones impiden su retorno a casa, “hay cazadores, gavilanes y obstáculos en la carretera, como mallas, antenas y la lluvia, entre otros. Además, no existe una ley que las proteja”, acota Tamayo Martínez.

De hecho, en la última salida, una hembra de la raza empedrada, el mejor ejemplar de Verdecia Collada y, tal vez, el más destacado de todos los que se inscribieron en el torneo, regresó con una pata lastimada.

Identificada con el anillo 21 12 14 FCC, de 2015, ostenta 25 premios, de los cuales 24 fueron de manera consecutiva, al concluir entre las primeras en cada una de las 10 salidas, que realizó durante 2016 y 2017, y en cinco de las ocho de este año.

Esa fue una de las más de tres mil palomas que partieron en febrero, pertenecientes a alrededor de 150 criadores de casi toda la provincia, aunque solo llegaron al final representantes de Bayamo, Cauto Cristo, Jiguaní, Guisa y Yara.

Pero la gestión de Lender y sus 201 asociados a veces se empaña, a pesar de los esfuerzos, “necesitamos más apoyo con el transporte para trasladarlas, solo eso porque nos autofinanciamos y tenemos acceso a combustible”, refiere.

El también estudiante de sexto año de licenciatura en Comunicación Social, recuerda que, aún con muchas carencias, siempre están a disposición de la Defensa Civil, una de las principales misiones que encaran los colombófilos granmenses.

Lender Tamayo Martínez, delegado de la Federación colombófila en Granma

Entre sus miembros, sobresale el pintor y escultor  Wilfredo Díaz Rosales, quien regresó a pesar de sus limitantes de salud: “Estuve vinculado 27 años y acabo de volver”, expresó el autor de algunas obras que embellecen varios sitios de la capital granmense.

Él es un gran conocedor del tema y siempre está dispuesto -una y otra vez- a cooperar, mientras se encarga de la divulgación: “Esto es como un vicio, si te atrapa no sabes cuándo soltar”, concluye Díaz Rosales.

Esta lastimadura es una muestra de los innumerables percances que sufren las palomas en pleno vuelo

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  1. Creo que deberian publicar mas articulos sobre este fascinante mundo de las palomas sobreo todo como entrenarlas como reproducirlas como cuidarlas etc… Para asi difundir la cultura de la colombofilia y que muchas personas adquieran mas conocimiento de las carreras de palomas y otros q por lo menos se consienticen y no les hagan daño a este delicado pero increible animal.