Yaima Castillo Pumarol: del tabloncillo al Decanato

Share Button
Por Leonardo Leyva Paneque | 28 diciembre, 2018 |
1
FOTO Rafael Martínez Arias

Atrás dejó el tabloncillo y una de las épocas de esplendor que tuvo el balonmano en Granma, cuando despuntaba como jugadora y llegó a formar parte de la preselección nacional.

De todas maneras, no pretendía alejarse del movimiento deportivo, aunque sin imaginar que fuera de las canchas le daría otro rumbo a su vida y, de paso, encontraría el camino para su realización profesional.

Sin saber hasta dónde podía llegar, Yaima Castillo Pumarol comenzó a fraguar su propio destino, el cual no estuvo libre de obstáculos y dudas por su condición de mujer; mientras iniciaba su formación como futura profesional del deporte, en la Facultad de Cultura Física de Granma, allá por el año 2000.

Así, entre el estudio y no pocas responsabilidades, “como la de dirigente de la Feu en el centro hasta ser organizadora del secretariado provincial”, transcurrió su vida estudiantil.

Aunque había ganado una plaza entre los profesores que condujeron su formación, al graduarse apareció una de las decisiones más difíciles: “Me propusieron para la Brigada de la frontera, pero me negué, porque eso significaba colgar el título”, revela.

Otros retos no menos importantes asomaban en el horizonte de la joven egresada, como el de integrarse al contingente Manuel Piti Fajardo, y el de secretaria general del comité de base de la UJC en la facultad, “fue complejo, porque el trabajo juvenil no marchaba bien”.

Apenas habían transcurrido unos meses y llegó la indicación de que los mejores egresados partirían a Venezuela, “unos para la apertura de las salas de rehabilitación y otros para ser coordinadores de la misión deportiva en lugares intrincados.

“Caí en el estado Mérida. En principio fue muy difícil adaptarme, porque estaba a cinco mil metros de altura y con subordinados a seis horas de mí”, recapitula Castillo Pumarol.

Quizá esa no resultaba la principal limitante, al igual que para otros 10 cubanos: “la situación política era difícil en un estado opositor al entonces presidente Hugo Chávez. No nos creían y mucho menos que una mujer podía estar al frente”, recuerda.

“Por eso, Venezuela fue otra escuela para mi e imagino para muchos, que -como yo- encaramos ese tremendo desafío, muy lejos de nuestras familias”.

De hecho, regresó con las herramientas necesarias para asumir mayores responsabilidades, que poco a poco le permitieron escalar, hasta ser promovida en el 2015 como Decana de la Facultad, “difícil, me tocó dirigir a los mismos profesores que me formaron”, acota.

“Aprendí mucho, sobre todo de economía, algo que ningún dirigente en este país debe descuidar. Me senté en una silla con presupuesto de siete millones de pesos y seis mil CUC, ni idea de aquello”, cuenta, antes de agradecer el inmenso apoyo que recibió de Oscar Arturo Nuevo Reyes, “fue el impulsor de mi formación como cuadro”, añade.

Por supuesto, al frente de la Facultad ha encarado las  tareas más complejas en su carrera profesional, en principio la integración universitaria, “todavía hay quienes se resisten al cambio”, apunta.

“Además, ese proceso obligó a la mudanza de la sede para Campus II, donde dejamos mejores condiciones. He tenido que aprender para convencerme de la política y poder explicar a mis profesores y estudiantes. Cuando uno es líder tiene que sumar, no restar”.

Sin embargo, reconoce que las carencias de la sede han dejado de ser una debilidad, “hoy trabajamos en las instalaciones deportivas y eso nos fortalece”, expone optimista la también máster en Ciencias.

Pero, además, hay logros que elevan aún más el rango de la Facultad, como la de pasar con éxito el proceso de acreditación, “hoy somos una carrera certificada. Eso es un estándar de calidad que no podemos perder”, afirma.

En medio de conquistas e insatisfacciones, Castillo Pumarol no quiere estar ajena al avance progresivo del deporte granmense, aunque en el plano personal persiste la idea de concluir el doctorado en el 2020.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  1. ES UN ORGULLO PARA MI Y PARA TODO EL MVIMIENTO DEPORTIVO GRANMENSE CONTAR CON PERSONAS COMO YAIMA, SIEMPRE DISPUESTA A COLABORAR Y APORTAR. FELICIDADES POR TU LABOR, MUCHA SALUD Y MUCHOS EXITOS. UN BESO.
    VICTOR CORONA