
Con nuevas políticas e incentivos dirigidos a mejorar la captación de divisas, dinamizar las exportaciones, atraer inversiones y fortalecer su inserción internacional en el comercio exterior comenzó el 2026 para Cuba.
Un grupo de medidas anunciadas en noviembre pasado durante la XLI Feria Internacional de La Habana (Fihav 2025) deben favorecer un entorno de negocio más dinámico al incluir mayor flexibilidad monetaria, simplificación de trámites, agilización de plazos y novedosas modalidades de operación.
De acuerdo con las autoridades cubanas los sectores de mayor interés para desarrollar inversiones con capital extranjero son la producción de alimentos, el turismo, incluido el de salud; el electroenergético, con énfasis en el desarrollo de las fuentes renovables de energía, la exploración y explotación de hidrocarburos, la minería, la construcción, así como el mejoramiento y ampliación de infraestructuras industriales.
La mayor parte de esos sectores están identificados entre los de carácter estratégico del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030, precisó en diciembre pasado ante los diputados cubanos Joaquín Alonso Vázquez, ministro de Economía y Planificación.
En todos los casos, la atracción de inversión extranjera tiene como propósito el incremento de las exportaciones y la sustitución efectiva de importaciones, acceder a nuevas tecnologías y establecer encadenamientos productivos con el resto de la economía nacional.
También se considera un objetivo relevante la concreción de proyectos en zonas de menor desarrollo económico y su correspondencia con las potencialidades de los territorios, con el apoyo de los gobiernos provinciales.
Como complemento a las medidas, en la XLI Feria Internacional de La Habana se presentó una actualización de la Cartera de oportunidades de inversión, compuesta por 426 proyectos que superan los 30 mil millones de dólares, distribuidos en 13 sectores y todas las provincias del país.
Cambios e incentivos para la inversión extranjera directa
Durante el VIII Foro de Inversión dentro de Fihav 2025, Oscar Pérez-Oliva Fraga, viceprimer ministro y titular de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex), mencionó entre los cambios e incentivos un esquema diferenciado que permitirá a las empresas extranjeras operar, según sus necesidades, tanto en moneda nacional como en divisas.
En el ámbito operativo pueden comercializar sus productos de forma mayorista a cualquier actor económico nacional con capacidad de pago, sin restricciones.
Asimismo tendrán acceso a compra de combustible en divisas sin restricciones y posibilidad de importarlo si no hay disponibilidad en el territorio nacional.
También como parte de la flexibilidad monetaria, para un nuevo entorno de inversión se establecerán tarifas más competitivas en divisas; cuentas bancarias en el exterior para empresas, y en materia de simplificación de trámites la sustitución del estudio de factibilidad por un plan de negocio, reducción del plazo de evaluación de 15 a siete días e implementación de “silencio positivo” (aprobación tácita).
El titular del Mincex puntualizó que en lo laboral el inversionista puede decidir en la selección de su fuerza de trabajo de manera directa o a través de la agencia empleadora y pagar gratificaciones en divisas a los trabajadores vinculados con el proyecto mediante pagos bancarizados, siempre que la empresa genere ingresos externos.
Por otra parte, surgen otros modelos de negocio como la comercialización mayorista sin restricciones y el uso de instalaciones productivas subutilizadas.
Pérez-Oliva Fraga ratificó que los cubanos residentes en el exterior tienen los mismos derechos y oportunidades que cualquier inversionista foráneo para concretar negocios en el país, lo cual se aplicará con todas las nuevas medidas sin “ningún tipo de diferencia ni traba”.
Otras vías para lograr mayores ingresos
Para el incremento y diversificación de los ingresos externos, Cuba aprobó la política dirigida a incentivar las exportaciones de servicios informáticos que autoriza esquemas de autofinanciamiento en divisas a empresas seleccionadas, y está en proceso de actualización una encaminada a incentivar las exportaciones del sector del conocimiento.
Al exponer ante la Asamblea Nacional del Poder Popular el Programa de gobierno para corregir distorsiones y reanimar la economía, Manuel Marrero Cruz, Primer ministro, subrayó que además de las decisiones anunciadas en la Feria Internacional de La Habana, estaban aprobadas cinco directivas de negocios para proyectos inmobiliarios, y normas destinadas a ordenar el comercio electrónico con pagos desde el exterior.
Se realizó una segunda etapa del reordenamiento de las entidades estatales autorizadas a gestionar el comercio exterior para las formas de gestión no estatal, y quedaron 52 empresas.
De acuerdo con el jefe de Gobierno, hasta noviembre las formas de gestión no estatal y las personas naturales importaron unos 2 mil 200 millones de dólares, superior en un 26% a igual periodo de 2024.
No obstante, los ingresos totales de divisas y las exportaciones no alcanzan lo planificado, y ello incide que el turismo no recibió los visitantes previstos.
De manera que en 2026 se requerirá dar máxima prioridad a la recuperación de los servicios turísticos y otros rubros exportables tradicionales, al incremento de ingresos por servicios profesionales, y a la atracción de un mayor volumen de inversión extranjera, de remesas y financiamiento externo.
Por tanto, resulta imprescindible generar nuevos rubros exportables, agregar valor a los actuales y promover las exportaciones basadas en el conocimiento y la alta tecnología.
