Más de 6 mil estudiantes retornarán a las aulas a partir de este primero de septiembre en Bartolomé Masó ante la atenta mirada de unos 2 mil trabajadores, docentes y no docentes, dispersos en todo el territorio.
El contexto en que se iniciarán las acciones del venidero periodo lectivo no difieren mucho a las de años precedentes, pero hay una voluntad y un compromiso que cumplir, el de mantener viva una conquista social de la Revolución y ofrecer oportunidades de crecimiento y estudio a niños, adolescentes, jóvenes y también a adultos, subrayó el Máster en Ciencias Juan Alfredo Córcoles Mojena, director general de Educación en predios masoenses.
“Mantendremos abiertas las 117 instituciones educativas con que cerramos el periodo anterior que incluyen todos los niveles educativos, desde primaria hasta preuniversitario, con dos Institutos Politécnicos, una escuela de idiomas y una de jóvenes y adultos, esta última conocida como la Facultad Obrero Campesina”.
“Se mantiene el trabajo de los 2 círculos infantiles, con similar matrícula a la del curso pasado, así como el de las 3 instalaciones pioneriles con que contamos y la escuela para niños y niñas con necesidades educativas especiales”
El completamiento de la cobertura docente se erige, como en los últimos años, entre los retos más desafiantes para el nuevo ciclo, precisó Córcoles, para lo se cuenta con una estrategia particularizada para cada centro.
“Aprovechamos la experiencia de docentes de larga data que se reincorporan al sector unido a las nuevas adquisiciones que logramos cada año, tratando de establecer una relación entre experiencia y juventud, el pago de la sobrecarga de trabajo también ayuda a que varios docentes asuman más de un programa y lo hagan con calidad”.
A pesar de limitados recursos económico – financieros, perpetuados con el progresivo recrudecimiento del bloqueo, se logra el aseguramiento material para la mayoría de los procesos mediante alternativas innovadoras que encuentran en la familia un formidable sustento, acotó el directivo.
“Por ser precisamente la familia la célula fundamental de nuestra sociedad, estaremos dirigiendo hacia ella muchas de las acciones previstas para el periodo, a fin de que puedan contribuir mejor con la formación y preparación de los alumnos”.
“El quehacer preventivo en la escuela y la comunidad será esencia de nuestro trabajo, así como el perfeccionamiento de la labor política e ideológica, el reforzamiento de la enseñanza de la historia y el empleo eficaz de la comunicación, la ciencia y la innovación tecnológica”.
Este primero de septiembre vuelve el bullicio a las aulas, algarabía que supone un esfuerzo común por seguir perfeccionando el sistema educacional cubano, como parte de una sociedad que, a pesar de obstáculos y hostilidades, sigue apostando por el presente y por el futuro.