Entrega y consagración

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Por Yoenis Pompa Silva | 14 enero, 2026 |
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FOTO/ Frank Fonseca Espinosa

“Ser lector cobrador es compromiso, sacrificio y amor por el trabajo”, afirma Bismar Díaz Espinoza, de 54 años de edad, seleccionado como uno de los mejores trabajadores de la Empresa Eléctrica de Granma en 2025, algo que considera un gran orgullo.

Tras dos décadas de entrega al sector, sin perder el apego por las rutas y el trato directo y afable con los clientes, hoy se desempeña como supervisor de lectura en los metro contadores eléctricos.

“Recuerdo que me presenté a una convocatoria para un curso de lector cobrador cuando tenía 34 años de edad.

“Empecé por la sucursal de Jesús Menéndez; donde tuve que asumir la mitad de las rutas sin mucha experiencia, lo que implicó intensas jornadas porque había que leer tres y cuatro rutas diarias”, explica.

Añade que su modo de ser no se limita a su estricto horario laboral.

“Soy una persona disciplinada, preocupada con todas las tareas que se me asignan”, asegura.

Con el tiempo, el trabajo se ha tecnologizado, pero él mantiene la misma entrega y consagración.

“A mí me gusta lo que hago, incluso estando de vacaciones, si es necesario, vengo apoyar a mis compañeros”, subraya.

En el ámbito personal, Bismar es esposo, padre de dos hijas y abuelo de cinco nietos, quienes siguen de cerca su labor.

“Mis nietos están orgullos de mí; la complicidad entre nosotros es tanta que me preguntan: Abuelo, ¿cómo es el trabajo que tú haces?, ¿el contador cómo se lee?, refiere.

Como padre y abuelo es preocupado , al igual que su familia con él, así lo demuestran las frecuentes llamadas cuando tarda en llegar por las exigencias del trabajo. Aun así, se esfuerza por dedicar tiempo a sus allegados.

El reconocimiento como mejor lector cobrador de la provincia no es casual, lo cual avala sus resultados.

“Fui el único lector cobrador en el pasado año que no tuve un error de lectura y generalmente mes por mes cierro en cero, y para el ciclón realice mi trabajo a pesar de los desafíos de la naturaleza”, alude.

Confiesa que la característica de un lector cobrador es ser sistemático en el trabajo y no dejarlo todo para el final.

Su vínculo con la Empresa Eléctrica de Granma va más allá de lo laboral.

“Siento gran afecto por mis compañeros”, afirma, quien hasta ahora no ha pensado cambiar de oficio. Ese apego en lo que desempeña resume el compromiso de un trabajador que es reconocido por sus méritos en el colectivo y agradece también a los que desde joven, lo acogieron en la empresa y le inculcaron disciplina y sentido del deber.

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