En este periodo impuso su visión de ‘Estados Unidos Primero’ y trató la presidencia de su antecesor, Joe Biden (2021-2025) como una aberración histórica, no solo al deshacer sus políticas, sino al calificar todo su mandato como ilegítimo.
Para el periodista David Montgomery, “en su segundo mandato, justo antes del aniversario 250 de la nación, Trump está demostrando lo vulnerable que es la democracia estadounidense frente a un presidente con instintos autoritarios”.
Durante los últimos 12 meses “solo ha aprobado una ley importante, la que él llama la ‘Gran y Hermosa Ley’ y en lugar de buscar el consenso político para aprobarlas, gobierna mediante acciones ejecutivas unilaterales”, subrayó en exclusiva para este Escáner.
“Normalmente, esto sería una señal de debilidad política, pero él lo convierte en una muestra de fuerza despótica para imponer su voluntad y sus caprichos”, añadió.
Pero la activista comunitaria Irma Lozano siente más en la piel. Es inmigrante. Para ella, su familia, amigos y comunidad, “este año ha sido de sufrimiento extremo, de angustia e incertidumbre, pues el caos al que nos ha sometido este presidente y el MAGA (Make America Great Again) pareciera no tener fin”.
Es evidente el carácter fascista de este gobierno que con sus actuales políticas nadie está a salvo y me refiero especialmente a la cuestión de los inmigrantes, advirtió Lozano, quien reside en Estados Unidos hace más de 45 años, en sus declaraciones para este trabajo periodístico.
Las presidencias suelen desvanecerse con el tiempo. Pero en solo un año, la de Biden se ha reducido a una nota a pie de página por un sucesor comprometido a desmantelar cada pilar del antiguo orden liberal de Washington, indicó un artículo publicado en Axios.
Si bien el demócrata construyó su presidencia en torno a la idea de que la democracia estadounidense sufrió un golpe sin precedentes el 6 de enero de 2021, cuando simpatizantes de Trump asaltaron el Capitolio federal y en base a ello trabajó porque los culpables rindieran cuentas, el republicano invirtió esa premisa.
Trump indultó a más de mil acusados por el ataque a la sede del Congreso (aquella mañana de enero en que trataron de impedir la certificación de la victoria electoral de Biden), nombró a negacionistas de las elecciones de 2020 para altos cargos y utilizó recursos estatales para encubrir el asalto al Capitolio.
El presidente se empeñó -comentó Axios- en la venganza tras sobrevivir a cuatro procesos judiciales, atacando a sus enemigos políticos con investigaciones y acusaciones que han destrozado cualquier pretensión de independencia del Departamento de Justicia.
Además, eliminó los marcos de diversidad, equidad e inclusión del gobierno y emprendió una amplia campaña contra las universidades e instituciones que considera promotoras de la agenda “progresista” de la era Biden.
Trump combinó ese retroceso con un resentimiento racial explícito, al argumentar que las protecciones de los derechos civiles han perjudicado a los estadounidenses blancos, al tiempo que ha reposicionado al gobierno federal como su defensor.
Este cambio coincidió con una represión agresiva contra la inmigración, tanto legal como ilegal, con Trump señalando a comunidades de color, incluidas las de origen somalí en Minnesota, mientras extendía protecciones especiales de refugiados a los sudafricanos blancos, recordó la publicación.
Lozano cree que en los últimos 12 meses se desató “una cacería en nuestras comunidades y no se trata de que andan en busca de lo peor de lo peor ,como plantea la secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem”.
“La mayoría de los inmigrantes en este país somos trabajadores dignos, respetuosos de la ley, pagadores de impuestos y los aportes enormes a esta economía son evidentes”, enfatizó la activista de origen salvadoreño.
PRECIOS ALTOS Y A LA CONQUISTA DEL MUNDO
El primer presidente de Estados Unidos que gobernó en dos mandatos no consecutivos fue Grover Cleveland (1885-1889 y 1893-1897), el segundo es Trump (2017-2021 y 2025-), reelegido en 2024 tras la derrota que le propinó Biden en 2020, la cual aún no reconoce.
El republicano hizo campaña prometiendo, entre otras cosas, reducir precios desde el primer día en el cargo.
Sin embargo, “los precios de los productos de primera necesidad están cada vez más caros y la falsa promesa de bajar el costo de la vida se esfumó como todo”, comentó Irma Lozano al precisar que “al contrario, la política de irrespeto a otros países y la imposición de aranceles hace que muchos productos suban su valor”.
Como ella, muchos ciudadanos de Estados Unidos se cuestionan en la actualidad si el presidente Trump tiene las prioridades correctas en su gestión porque cada vez se enfoca más en la intervención extranjera, al menos eso dicen las encuestas.
Alrededor de seis de cada 10 estadounidenses desaprueban cómo Trump está llevando la política exterior, y el 56 por ciento, la mayoría, cree que ha “ido demasiado lejos” al usar el ejército de Estados Unidos para intervenir en otros países.
De acuerdo con un sondeo de The Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research, Trump muestra sutiles signos de vulnerabilidad, porque sigue sin convencer a los votantes en el acápite que más preocupa: la economía.
Aproximadamente seis de cada 10 adultos dicen que Trump hizo más para perjudicar el costo de vida en este segundo mandato. “En mis años en Estados Unidos jamás había vivido una situación como este desastre dentro del país y desastre en la política internacional”, acotó.
Durante el último año, Trump despidió a miles de funcionarios de carrera, al imponer pruebas de lealtad entre la fuerza laboral federal, desmanteló agencias y para eso se hizo del Departamento de Eficiencia Gubernamental liderado por su entonces casi mano derecha Elon Musk.
También se desmarcó de Biden en el tema del calentamiento global. El demócrata trató el fenómeno como un peligro existencial y le dio prioridad en su agenda, pero Trump calificó el cambio climático un “engaño” y declaró la guerra a las energías limpias defendiendo los combustibles fósiles.
En cuanto al multilateralismo, Biden basó su política exterior en la afirmación de que “Estados Unidos volvió”, dio valor a las alianzas, a la OTAN y el apoyo a Ucrania, mientras Trump está tratando de imponer un nuevo orden mundial con su doctrina de la paz mediante la fuerza y la visión de ‘Estados Unidos Primero’.
El presidente 47 entra en su segundo año, el 20 de enero de 2026, con renovadas ansias de conquista territorial y aplicando la coerción económica como arma; los aranceles de Trump, anunciados en abril de 2025, se han convertido en un instrumento de presión política.
Analistas plantean que Trump se aleja de las alianzas imperantes desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, que en sus propósitos se distanció de aliados tradicionales como Europa, y que retiró a Estados Unidos de varios organismos de la ONU y otros entes internacionales.
El mundo -dicen sus críticos- está menos seguro con Trump. El mandatario, aunque ha planteado su vocación de paz (exigiendo premios por ello), ordenó el ataque el pasado 3 de enero a Venezuela -una nación soberana rica en petróleo- que derivó en el secuestro de su presidente constitucional Nicolás Maduro.
James Monroe, el quinto presidente de Estados Unidos, declaró en 1823 una política que buscaba resguardar a la región del avance de las potencias ajenas al continente (Doctrina Monroe). Trump ahora parece buscar una directriz similar, que incluso han dado en llamar Doctrina Donroe tras la agresión a Venezuela.
Desde entonces, también amenazó con emplear el uso de la fuerza contra Cuba, México, Colombia, Irán y Groenlandia, y en su momento intimidó con tomar el control del Canal de Panamá, un tema que, aparentemente, por estos tiempos anda en pausa.
Reconocido por su versatilidad y compromiso social, el actor Mark Ruffalo dijo de Trump: Es “el peor ser humano del mundo (…), si confiamos en la moral de este tipo para el país más poderoso del mundo, entonces todos estamos en serios problemas”.
Estamos en medio de una guerra con Venezuela, a la que invadimos ilegalmente, comentó Ruffalo en una entrevista para USA Today, previo a la reciente entrega de los Globos de Oro.
“Trump le dice al mundo que el derecho internacional no le importa. Lo único que le importa es su propia moralidad”, advirtió.
“Yo estoy en shock todavía, no puedo creer cómo Trump ordenó una agresión a gran escala contra una nación soberana y secuestrar a su presidente, esto es inaudito”, expresó la activista Lozano.
Opinó que preocupan y duelen la amenaza y las constantes medidas coercitivas contra Cuba. “Y sabemos claramente que eso es porque no perdonan que un país tan pequeño no lo hayan podido doblegar”.
Al resumir su criterio sobre estos 365 días de Trump al frente de Estados Unidos, el periodista David Montgomery fue preciso: “A quienes discrepan -universidades, abogados, jueces, medios de comunicación, seguidores decepcionados, funcionarios demócratas, estados demócratas, naciones extranjeras- los castiga con insultos, demandas, investigaciones, recortes de financiación, el despliegue de la policía federal, aranceles, bombardeos y amenazas de anexión”.
“Algunos de sus seguidores -dijo- empiezan a dudar de él, pero para Trump, esto quizás ya no importe. Actúa como si él fuera el Estado, y el Estado fuera él”.
El gobernante norteamericano arriba a su “aniversario” en la Casa Blanca con una desaprobación cercana al 58 por ciento, de acuerdo con recientes sondeos.

