Falleció el músico manzanillero Pedro Rivero Ruiz

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Por Luis Carlos Frómeta Agüero | 27 enero, 2026 |
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Con profundo dolor recibí, la tarde de este martes, la triste desaparición física del músico manzanillero Pedro Rivero Ruiz. Hoy retomo, en su honor, la publicación del 20 de febrero de 2021, rubricado por mí en la Demajagua. EPD, donde quiera que estés.

Pronóstico anticipado de una vieja profecía

-Me llamo Pedro Rivero Ruiz y procedo de una familia musical, con el arte esparcido en cada rincón de la casa.

“Recibí las primeras influencias por trascendencia hereditaria, mi padre, cuyo nombre llevo, cantante fundador de la Original de Manzanillo, acompañado de mi madre, me llevaban a las presentaciones de la orquesta.

“Quería ser como mi padrino, Pachy Naranjo, por lo que en 1972, a punto de cumplir los siete años de edad, me presentaron a la convocatoria librada por la Escuela elemental de música Manuel Navarro Luna, y tras vencer las pruebas de aptitud, comencé a estudiar piano”.

PROFESORES EN SÍ SOSTENIDO

“Las manos sobre la música me las pusieron Pura Roblejo, Sonia Herrera, Juana García, Juana Mora y Orlando Vistel Columbié, mis profesores en el Nivel Elemental, íconos de la enseñanza musical en el territorio.

“Pienso que el principal maestro fue mi progenitor, quien me inculcó los valores morales y éticos que prevalecen en un músico, además de compartir conmigo y con otros alumnos su información profesional.

“En 1978, integré el grupo de pioneros aficionados Juveniles del Guacanayabo, integrado por alumnos de la Academia de música y de la secundaria básica Julio Antonio Mella.

“En la referida agrupación me inicié como arreglista y pianista de música popular, con el tema En Cuba el son no se ha muerto, popularizado por Manolo del Valle.

“Al concluir esa etapa, me presenté al pase de nivel y obtuve el derecho a iniciar el Medio Superior en el conservatorio Esteban Salas, de Santiago de Cuba.

LA DECISIÓN

“En septiembre de 1980, llegué al albergue del referido centro, en compañía de Osmundo Calzado (director de la Orquesta de música moderna de Oriente) y amigo de mi padre, el espectáculo era devastador tras el paso de un intenso huracán que dejó en ruinas el inmueble.

“Transcurrieron varios minutos de silencio y frente a la dantesca escena, mi padre preguntó:

– ¿Quieres ser músico?

– Claro, respondí. Y con la firmeza de quien sabe a lo que su hijo se enfrentaría dijo:

– Bueno… estas son las condiciones. ¡Arriba!

-Acomodamos las pertenencias y al terminar, mi papá insistió:

– Negro… ¿te quedas o te vas?

– Me quedo, afirmé.

MISIÓN CUMPLIDA

“Como profesor trabajé en el conservatorio Lauro Fuentes, luego en la Navarro Luna, por donde comencé, también impartí clases de coro, Iniciación y Apreciación musical, Solfeo, Práctica de conjunto y Piano, Historia y Teoría Musical…

“En 1992, la Comisión nacional de evaluación, presidida por el maestro Armando Romeu, me avaló como director e instrumentista (piano), otorgándome el Primer nivel, al igual que a Convergencia, el grupo que comandaba.

“Considerando esos resultados, integré, en 1995, la comisión evaluadora del Centro provincial de la música en Granma, de manera que el ritual realizado cuando enterraron el primer corte de mis uñas en la mata de rosa, se cumplía.

NUEVOS ACORDES

“Trabajé con el grupo multinacional Mashuak, de músicos peruanos, chilenos y canadienses, con el que grabé el CD titulado De una sola raza… la humanidad, con la firma Wayra, de Canadá.

“En el 2001, fundé el proyecto multinacional Curujey, con el que realicé giras por varios años a Tokio, Nagoya, Hiroshima, Yokohama, Sapporo, Cebú, Moalboal… y en el 2010 asumí el proyecto Cubamanos, con el que asistí a dos festivales en Canadá.

“He grabado compendios de discos con la Fania All Stars, Papo Lucca and the Stars Cuban Jazz, Johnny Pacheco, Celia Cruz, Bobby Valentín, Willie Colón, Cheo Feliciano, Andy Montañés, Ismael Miranda, Yomo Toro, Pete Conde, Ismael Quintana…

“Desde el 2017, cumplo un contrato de trabajo, por seis años, como pianista, en Canadá, también laboro en la producción de dos CD para el proyecto Puerto Real, con músicos de la vieja trova manzanillera, cuyo máximo exponente es el cuarteto Son de la Trova.

DIAPASÓN

Así lleva su carrera profesional Pedro Rivero Ruiz, integrante de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba en Granma, quien desde pequeño quiso ser pianista y ahora está convencido de que sus manos son, a fin de cuentas, las herramientas que controlan los impulsos musicales generados por su corazón.

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