
Cuba se encuentra inmersa en el fortalecimiento de la Estrategia Nacional de Enfrentamiento y Prevención a las Drogas, concebida desde una perspectiva interinstitucional que involucra a todos los organismos de la administración central del Estado, los gobiernos territoriales, las organizaciones de masas y sociales, y el sistema educacional y de Salud Pública.
Así lo refirió Pilar Varona Estrada, viceministra de Justicia, en el espacio televisivo Mesa Redonda, quien, al argumentar los principales avances institucionales alcanzados en 2025, detalló que ese periodo fue escenario de la consolidación del entramado institucional para la lucha contra las drogas, y en el que se realizaron el segundo, tercer y cuarto ejercicios nacionales de enfrentamiento al delito, las ilegalidades y la corrupción.
Dijo que, desde enero de 2025, durante la tercera semana de cada mes, se ejecutan acciones en la base, en los territorios, bajo la dirección del Partido y el Gobierno, como parte de la operación contra las drogas ilegales.
Asimismo, en julio del pasado año se creó el Observatorio Nacional de Drogas de Cuba, calificado como un hito a nivel mundial por gestionar simultáneamente tres redes especializadas: una red de información, una red de investigación y un sistema de alerta temprana, todo ello encaminado a asistir a la Comisión Nacional de Drogas en la generación, procesamiento y difusión de información estratégica para la toma de decisiones.
Varona Estrada subrayó que Cuba es Estado parte y signatario de las tres convenciones de las Naciones Unidas en materia de drogas, lo que implica el cumplimiento riguroso de los compromisos internacionales asumidos. Además, la Isla mantiene vigentes acuerdos gubernamentales de cooperación bilateral con más de 45 países y sostiene estrechos nexos de colaboración operacional e intercambio de información con 66 agencias internacionales, fundamentalmente con Interpol.
Durante su intervención, la viceministra explicó en qué consiste el principio de tolerancia cero que distingue a la política cubana: firme voluntad política del Estado y el Gobierno para enfrentar el flagelo; cumplimiento riguroso de los tratados internacionales; equilibrio armónico entre las acciones de prevención y enfrentamiento; y aplicación rigurosa y severa del accionar contra los traficantes, con cuidado escrupuloso del debido proceso y atención priorizada a los consumidores.
La Comisión Nacional de Drogas ha incrementado su accionar en los barrios más vulnerables y en las escuelas, convencidos de que la educación constituye un arma imprescindible en esta batalla. Se han realizado intervenciones en escuelas primarias, secundarias básicas, institutos preuniversitarios y residencias estudiantiles universitarias, así como en hospitales, centros de salud mental y centros de deshabituación del país, explicó.
En el ámbito comunicacional se ha puesto especial énfasis en las redes sociales, «que es donde están nuestros jóvenes», subrayó la Viceministra, con el propósito de brindar mayor información sobre las regulaciones jurídicas y los daños que causan las drogas a la salud física y mental.
Varona Estrada identificó como principales retos continuar movilizando la conciencia ciudadana, elevar la percepción del riesgo, fortalecer la responsabilidad individual, divulgar las consecuencias jurídico-penales de estos delitos, y multiplicar desde los subgrupos provinciales las acciones que permitan integrar a la familia, la comunidad y los centros de trabajo.
«Nosotros como país tenemos la fortaleza que ofrece nuestro sistema socialista, que permite una reinserción plena a la sociedad de estos jóvenes y garantiza un rechazo mayoritario de la población a este flagelo», enfatizó.
