Marzo1959: Fidel Castro pronuncia su primer discurso

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Por Gislania Tamayo Cedeño | 22 marzo, 2026 |
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Fidel Castro en el primer desfile y concentración en apoyo a las leyes revolucionarias, en el Palacio Presidencial, el 22 de marzo de 1959. Foto: Fidel Soldado de las Ideas.

Hace 67 años, el 22 de marzo de 1959, convocado por la CTC-Revolucionaria, se efectuó un acto a lo largo de la Avenida de las Misiones, Fidel Castro pronuncia un discurso durante el primer desfile del pueblo cubano y los trabajadores en apoyo a las leyes revolucionarias.

En el mismo habló José Figueres, ex-presidente de Costa Rica que inscribió su discurso en los términos de la guerra fría y la sumisión al imperialismo estadounidense.

Al hacer uso de la palabra, Fidel Castro estableció claramente que la Revolución Cubana era “una Revolución verdadera y no una farsa más de las muchas que ha contemplado América” por ser una revolución y no un cuartelazo, por ser una cura de raíz y no una simple poda donde vuelven a retoñar los males añejos, por ser una operación quirúrgica en que hay que cortar por lo sano y abandonar las curitas de mercurocromo, tenemos grandes problemas.

Ese era el origen de las campañas sistemáticas contra la Revolución que pretendían aislarla de los pueblos del continente para agredirla después.

En respuesta directa a Figueres afirmó: “Que podemos ser destruidos ¿y qué? Vivir en la humillación, vivir de rodillas: ¿para qué?

También manifestó… los obstáculos que tendremos que vencer son grandes y serán más grandes si el pueblo no se adapta, como tiene que adaptarse, a la realidad revolucionaria; serán más grandes si el pueblo se olvida de sus deberes, si el pueblo se olvida de que el gobernante de hoy no es el gobernante de ayer, que si el de ayer era su enemigo, el de hoy es su mejor amigo.

El año 1959 fue el “Año de la Liberación”. Esta expresión contiene un doble alcance: liberación nacional y alta presencia de contenidos de liberación social.

Los lazos de la dependencia política del imperialismo estadounidense fueron cortados y creadas las bases institucionales del nuevo gobierno revolucionario, proceso en el cual el Ejército Rebelde, al igual que en la lucha contra la tiranía, tuvo un papel decisivo.

El gobierno estadounidense dio continuidad a la decisión de destruir a la Revolución, iniciada antes de su triunfo.

Durante 1959, el pueblo comenzó a disfrutar de una nueva libertad, integrándose masivamente al proceso revolucionario.

En sus palabras, entre otros temas, reflexiona sobre la necesidad de hacer frente a los problemas que la Revolución cubana heredaba a solo tres meses de su triunfo.

Habla sobre la educación y la salud, las cuales no era un derecho para todos, sobre los intereses creados por la oligarquía, la discriminación racial, y hace un importante llamado a la unidad.

(…) No es que me falte la fe —que nunca me ha faltado—, no es que me falte la confianza —que nunca me ha faltado—, pero sí considero mi deber decirle al pueblo las cosas que me preocupan, decirle al pueblo cómo debe colaborar con su Gobierno Revolucionario, decirle al pueblo cómo se ayuda a su Gobierno Revolucionario, porque veo entusiasmo, un entusiasmo desbordante; porque veo simpatías, una simpatía desbordante.

Fidel dijo que estaba emocionado al ver como la clase obrera y a todo el pueblo que vive en la ciudad de La Habana desfilaba con sus letreros a favor de sus hermanos del campo; como ver que la demanda más sentida y más profunda de la clase obrera no era una demanda para ellos, sino una demanda para sus hermanos los campesinos.

(…) Ayer los soldados, los guardias rurales, jamás podían marchar con los obreros y los campesinos, porque eran sus enemigos.  Y esto de hoy, ¡cuánta emoción, cuánto orgullo para nosotros ver aquellos doce de ayer convertidos en ejército marcial que marcha a la vanguardia de los trabajadores de la patria!

Resuenan gritos: « ¡Unidad! ¡Unidad!» el pueblo comenzó a disfrutar de una nueva libertad, integrándose masivamente al proceso revolucionario.

Desde que bajé de la Sierra Maestra he escuchado muchas veces una frase, miles de personas se han acercado a mí para decirme: “¡Gracias, Fidel!”, “¡gracias, Fidel!” (APLAUSOS.)

Hoy, después de esta extraordinaria demostración; hoy, después de la satisfacción que experimentamos todos nosotros al ver este respaldo del pueblo; hoy, al sentirnos tan orgullosos de ser cubanos y pertenecer a este pueblo, que es uno de los pueblos más dignos del mundo, hoy, soy yo quien en nombre del Gobierno Revolucionario y de todos los combatientes del Ejército Rebelde, quiero decirle a mi pueblo:   ¡Muchas gracias, muchas gracias!

(OVACION.)

cuba.cu/gobierno /Ecured / Juventud Rebelde

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