La adopción de las medidas de protección contra incendios forestales y las condiciones climatológicas contribuyeron a los favorables resultados, que registra la provincia de Granma, cuando está próxima a concluir la etapa crítica, en la ocurrencia de estos en áreas boscosas.
Sobresale la acción de prevención aplicada en el terreno, la ejecución efectiva de los planes de localización y aviso, ante la presencia del siniestro, junto con la preparación de las brigadas y la cooperación de las entidades estatales con los colindantes.
Dalia María Fernández Espinosa, especialista en el Departamento de manejo del fuego en el Cuerpo de Guardabosques en la provincia, informó de la ocurrencia de un incendio de 0,5 hectáreas, localizado en Aeropuerto Viejo, perteneciente a la Unidad Empresarial de base, silvícola de Bayamo.
Explicó que el comportamiento de las lluvias en este período, a pesar del alto material combustible, ha influido; también las acciones preventivas y la concientización acerca del empleo adecuado del fuego, por usufructuarios y propietarios de tierra y la población.
Fernández Espinosa llamó, a no confiarse por lo logrado hasta el momento, ya que existen evidencias de un cambio en el patrón de su comportamiento y su ocurrencia se extiende hasta los meses de junio, julio y agosto, asociados a elementos relacionados con la prolongación del período poco lluvioso y a las variables meteorológicas.
Insistió en que lo principal es mantener la protección contra incendios forestales y no forestales, que incluye las medidas técnicas especializadas, entre ellas las trochas cortafuegos, las líneas o fajas mineralizadas, las fajas quemadas a la orilla de carreteras y caminos y la reducción del material combustible.
Asimismo, reflexionó acerca de hacer la quema controlada, con la autorización del Cuerpo de Guardabosques, evitar la negligencia de algunas personas y buscar las alternativas en medio de la actual compleja situación.
Granma para la atención a la vasta extensión con que cuenta, posee Circuitos en los municipios de Guisa, Buey Arriba, Bartolomé Masó, Pilón y Niquero y uno especial, en la zona de Guamo, para la protección del Delta del Río Cauto.
