Quito,.- (PL) Representantes de organizaciones de solidaridad con Cuba en Ecuador denunciaron hoy cómo el bloqueo de Estados Unidos contra la isla agrava las condiciones de vida de la población y afecta especialmente la salud infantil.
Durante un panel virtual este jueves, organizado por la Coordinadora Ecuatoriana de Amistad y Solidaridad con Cuba, los ponentes alertaron sobre el impacto de las sanciones económicas, financieras y comerciales impuestas por Washington en diversos aspectos de la vida de los cubanos.
El presidente de la Coordinadora, Paul Almeida, afirmó que el bloqueo, vigente desde la década de 1960, constituye una medida “criminal y genocida” que ha provocado pérdidas acumuladas millonarias para la economía cubana.
Almeida criticó que las restricciones se hayan intensificado, con medidas dirigidas al sector energético, lo que ha generado prolongados apagones y también dificultades para realizar cirugías, tratamientos de diálisis y atención médica especializada.
El activista sostuvo además que las sanciones carecen de legitimidad jurídica internacional y recordó que la Asamblea General de Naciones Unidas ha condenado de manera reiterada el bloqueo estadounidense.
Durante la conferencia, la médica ecuatoriana Cristina Aldaz, graduada de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), de La Habana, presentó indicadores de salud pública de Cuba y aseguró que el país caribeño mantiene coberturas de vacunación cercanas al 100 por ciento pese a las restricciones económicas.
Sin embargo, alertó sobre el incremento reciente de la mortalidad infantil, cuya tasa pasó de cuatro fallecimientos por cada mil nacidos vivos en 2018 a nueve en 2025.
Aldaz atribuyó este incremento a las dificultades para acceder a medicamentos, insumos médicos y equipos especializados debido al bloqueo, mientras que en oncología pediátrica las limitaciones reducen la sobrevida de los niños por falta de medicamentos.
La doctora añadió que las restricciones también afectan cirugías cardiovasculares infantiles y tratamientos de enfermedades crónicas por escasez de materiales quirúrgicos y fármacos.
Por su parte, la directora para América Latina y el Caribe del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), Yara Varela, denunció una escalada de presión contra la isla durante el segundo mandato del presidente estadounidense Donald Trump.
En un video grabado desde la isla, Valera afirmó que Washington retomó una política de “presión máxima” contra su país, que incluye restricciones financieras, persecución a las exportaciones de combustible y sanciones a sectores estratégicos.
La representante del ICAP señaló que la falta de electricidad y combustible afecta la conservación de medicamentos, la cadena de frío y la realización de intervenciones quirúrgicas, incluidas operaciones oncológicas infantiles.
Asimismo, acusó a Estados Unidos de promover campañas de desinformación para responsabilizar exclusivamente al sistema político cubano de la crisis económica y social.
Los participantes coincidieron en que las sanciones estadounidenses tienen efectos directos sobre la población y llamaron a fortalecer la solidaridad internacional con Cuba.
