Fernando Valdés Aguirre. Ejemplo de laboriosidad por las ciencias

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Por Gislania Tamayo Cedeño | 29 mayo, 2026 |
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El 30 de mayo de 1837, hace 189 años, nace Fernando Valdés Aguirre, en la Villa de San Julián de los Güines, fruto del matrimonio de Antonio y Josefa Gabriela, naturales de La Habana.

Estudio en su pueblo natal las primeras letras y matricula a 11 años en el colegio San Cristóbal y posteriormente en el de Santo Tomás, ambos en La Habana.

Se graduó como bachiller en Filosofía y Farmacia y en el año 1857 se titula en Ciencias en la Universidad de La Habana.

Sus actividades están encaminadas al estudio, a las investigaciones, la literatura, la pedagogía, sociología, filosofía y política.

En los años comprendidos entre 1858 y 1868 ocupó el cargo honorífico de Profesor de Geografía e Historia en la Universidad, y en 1859 se trasladó a París donde publicó su obra Apuntes para la historia primitiva de Cuba.

En 1858, da a conocer su libro “Cuba y los extranjeros”, editado por la compañía parisina de E. Thunot en que muestra su amor a Cuba y la defiende de los extraños que la juzgan e insultan sin conocer sus valores.

Dirigió el periódico La Emulación, con temas de farmacia, química e historia natural, médica y toxicología. También hizo un trabajo estadístico sobre la fiebre amarilla y un cuadro de la hidrología cubana.

Tuvo a su cargo la dirección del Instituto de Investigaciones Químicas de La Habana, fundó la Sociedad de Medicina Legal, Química Legal y Toxicología, que incluían las secciones de Medicina Legal, Química Legal y Jurisprudencia Médica.

En 1865, además de catedrático de Química de la Universidad fue declarado miembro de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, y también pertenecía como miembro, al Liceo de La Habana, al Ateneo Cubano y a la Sociedad El Pilar.

Fue un hombre eminentemente progresista, y en 1868 fue detenido y encarcelado por orden del Capitán General Francisco Lersundi, y después puesto en libertad condicional. Catalogado como desleal por las autoridades coloniales, su cátedra quedó vacante y sus bienes confiscados.

En febrero de 1869 sale de Cuba en una goleta rumbo a .Nueva York, donde se consagró a la labor patriótica, y con Néstor Ponce de León compartió la dirección del periódico La Revolución.

Entre sus obras cabe destacar el inagotable caudal de escritos que legó en Correo de la Tarde, Archivo de La Habana, Brisas de Cuba con Santiago de la Huerta y Néstor Ponce, El Regañón, El Duende, El Siglo, Floresta Cubana, Revista Habanera, Revista de La Habana, La Piragua, El Caleidoscopio, Álbum cubano de lo bello y de lo bueno, Cuba Literaria, El Ateneo.

Entre sus poesías sobresalen El viaje de la vida, Tres amigos, La Sílfide y el niño.

Con su salud quebrantada continúa prestando servicios a la causa libertaria hasta que fallece muy joven dejando una obra multidisciplinaria en favor de las ciencias.

 

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