
Con el objetivo de fortalecer la preparación y respuesta ante eventos sísmicos, quedó inaugurado este martes en el salón de protocolo del Hotel Sierra Maestra, en Bayamo, el taller inicial del proyecto Comunidades más resilientes ante sismos, una iniciativa que impactará directamente en territorios vulnerables de la provincia de Granma.
Durante la apertura, Yudelkis Ortiz Barceló, primera secretaria del Partido en el territorio destacó la pertinencia del encuentro en un contexto complejo, marcado por el inicio de la temporada ciclónica y la recurrencia de fenómenos naturales en el territorio.
Subrayó que el evento permite sistematizar experiencias y consolidar acciones que contribuyan a minimizar riesgos y pérdidas humanas y materiales.
La dirigente insistió en que la preparación constituye la principal herramienta para enfrentar estos escenarios, al tiempo que dio la bienvenida a especialistas, representantes de organismos nacionales, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y otras instituciones involucradas en la gestión de riesgos.
El taller reúne a autoridades locales, especialistas, científicos y actores comunitarios, en un contexto en el que la provincia se mantiene como una de las zonas de mayor actividad sísmica del país, lo que refuerza la necesidad de fortalecer capacidades a todos los niveles.
En el ámbito científico, Eberto Hernández Suró, director del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) en Granma, presentó el trabajo enfocado en el fortalecimiento de la preparación ante el riesgo sísmico, con énfasis en la participación comunitaria y el enfoque de género.
Explicó que la iniciativa prevé beneficiar directamente a cerca de 250 mil personas en comunidades de Bayamo y Pilón, aunque sus resultados podrían impactar a toda la población de la provincia, estimada en más de 800 mil habitantes.
Asimismo, señaló que este programa puede convertirse en experiencia piloto para otras regiones del país y el Caribe.
Durante su intervención, el especialista alertó sobre la necesidad de no olvidar las lecciones dejadas por eventos recientes, en particular los sismos ocurridos en 2024, y explicó elementos esenciales del riesgo sísmico, como el peligro y la vulnerabilidad.
Detalló que entre los peligros directos asociados a estos fenómenos se encuentran la sacudida del suelo, la licuefacción, deslizamientos de tierra, tsunamis, incendios, fallas geológicas superficiales e inundaciones por rotura de presas.
A estos se suman peligros indirectos como la caída de objetos, derrames de sustancias químicas, pánico colectivo y afectaciones a los sistemas eléctricos y de comunicación.
Hernández Suró enfatizó que, aunque el oriente cubano presenta mayor actividad sísmica, en cualquier punto del país pueden ocurrir estos eventos, lo que refuerza la necesidad de una cultura de prevención.
Por su parte, el Teniente Coronel Eber Fonseca Linares, jefe del órgano de la Defensa Civil en Granma, recalcó que el proyecto se implementará inicialmente en los municipios de Bayamo y Pilón, con intervención en seis comunidades de cada territorio.
Precisó que la iniciativa busca fortalecer las capacidades de preparación y respuesta ante sismos de gran magnitud, a partir de las experiencias vividas en 2024, cuando la provincia enfrentó varios eventos superiores a magnitud seis.
El directivo resaltó además el carácter inclusivo del programa, que involucra a múltiples sectores e instituciones, y prioriza la atención a grupos vulnerables, con un enfoque de género y participación comunitaria.
El proyecto es implementado por el Gobierno Provincial de Granma y el PNUD, con financiamiento de la Unión Europea, y el acompañamiento metodológico del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil.
Entre sus propósitos se encuentra fortalecer la gestión del riesgo sísmico a nivel institucional y comunitario, promover la cooperación regional en el Caribe y ampliar las capacidades de monitoreo y análisis del sistema sismológico nacional, que actualmente cuenta con 24 estaciones en el pais, tres de ellas ubicadas en la provincia.
La iniciativa también apuesta por consolidar una cultura de prevención que permita a la población actuar con mayor eficacia ante eventos naturales, en una provincia donde la preparación continúa siendo la principal garantía para salvar vidas y proteger bienes.
