
La provincia de Granma tiene como fundamental reto el incrementar la producción de alimentos, mediante el autoabastecimiento, objetivo clave en el programa de Gobierno.
Tras la etapa de abril y mayo con déficit de productos agrícolas, junio transcurre con situación similar sobre todo en la venta de las viandas y su excesiva alza en los precios.
Notable ha resultado el descenso en la comercialización en general en la red de mercados agropecuarios y placitas, espacio ocupado por vendedores, algunos trabajadores por cuenta propia y otros intermediarios ilegales que recorren avenidas y calles de nuestros barrios.
La reciente feria integral, víspera del día de los padres, fue expresión del esfuerzo que realiza el territorio, pero aun distante de satisfacer las necesidades de la población para rebasar el actual desabastecimiento agrícola.
Hay que sembrar y producir más, en medio de las severas limitaciones materiales, hacer sostenible la tarea con la oportunidad de aprovechar las condiciones de humedad y los recursos disponibles, aumentar los cultivos, entre estos los de ciclo corto, y el control de las cosechas, para garantizar el destino y precio fijado, de mutuo acuerdo en la contratación con los productores.
Destrabar con soluciones ágiles y certeras cuánto pueda entorpecer las relaciones contractuales, entre los nuevos actores económicos, bases productivas y colectivos laborales en cada municipio, que atente con la ejecución del programa de Gobierno, recientemente analizado en la provincia.
Según especialistas la creciente demanda de viandas es coincidente con los atrasos en la entrega de arroz consumo y de harina de trigo, esta última para la elaboración del pan en la canasta familiar normada, además del negativo impacto de fenómenos naturales en el desarrollo del plátano y boniato en áreas de secano.
Hoy, la esperanza tiene color y el olor característico de la primavera y puede brotar con mejor resultado en este periodo, que exige colocar las semillas y posturas en miles de hectáreas y canteros con la participación de los colectivos agrícolas y la movilización popular, en las áreas pertenecientes a empresas y cooperativas.
Sembrar muchos cultivos y acopiar todos los productos de cosecha está en línea con la disposición de los agricultores granmenses para dinamizar la recuperación , en medio de las dificultades con los recursos, que posibilite preparar y plantar más la tierra, donde sea factible hacerlo con las variedades de mayor potencial productivo de yuca, boniato, plátano y otras como el maíz y la calabaza.
No hay de otra. Estabilizar la producción, el proceso de acceso rápido a los créditos, el financiamiento con los bancos y el pago a los hombres y mujeres del campo como la mejor respuesta a los señalamientos hechos con énfasis en producir más para asegurar nuestros alimentos.
