
Con la recolección de los primeros granos en las áreas más elevadas de la serranía granmense comenzó la actual cosecha cafetalera cuando termina el octavo mes de 2026.
Según trascendido en la prensa, los caficultores buscarán recolectar más de mil 500 toneladas de café oro, una cifra que demandará eficiencia en el acopio y rigor en la atención cultural a las plantaciones.
Evitar pérdidas en la maduración del cerezo en las variedades Arábiga y Robusta, entre los meses de octubre-noviembre, y el desvió de su destino, resulta clave en el propósito de cumplir el compromiso e incluso aportar a los volúmenes comprometidos para la canasta familiar normada y el consumo social.
Igualmente, garantizar el encargo exportador del territorio, que continúa siendo el tercer mayor productor del grano en Cuba, el cual se distingue por su calidad y condiciones de cultivo, rubro que es fuente de divisas vitales para el país.
Las autoridades del sector realizaron un llamado a la organización en los puntos de recibo y a la agilidad en la gestión de transporte, muy limitado ante la carencia de combustible.
Mientras, a pesar de las dificultades, se han redoblado los esfuerzos en la preparación de las despulpadoras, con una evaluación minuciosa para asegurar el ritmo de cosecha, la que augura ser constante a medida que las temperaturas, precipitaciones y la altitud dicten la maduración del fruto.
Hoy, se libra esta batalla por el desarrollo en el Plan Turquino de Granma con el protagonismo de los hombres y mujeres, en los municipios de Buey Arriba, Bartolomé Masó y Guisa, al que se suman también los de Campechuela, Media Luna y Pilón.
