
Desde Guayaquil, sede de los recién concluidos VI Juegos Panamericanos de la Juventud Sorda, el granmense Alejandro Hamad Machado Alcolea envió señales de triunfo, tras conseguir par de medallas.
“Me sentí bien corriendo hoy. Estoy muy orgulloso de haber participado en este evento”, dijo a Jit, el último domingo, luego de agenciarse el segundo premio en la ciudad ecuatoriana, el de plata en los 200 metros planos, que corrió en 23.3 segundos y solo fue superado por el colombiano Dylan Castillo (22.7).
Machado Alcolea dedicó el resultado a sus padres por el apoyo incondicional y a todos los entrenadores, en especial, al que lo inició en Yara, su terruño.
Tampoco olvidó al profesor Vladimir, “él me convenció de quedarme en el deporte”, aseguró, aún en medio de la emoción, muy cerca de la pista, en el Estadio Modelo Alberto Spencer.
Días antes, Alejandro había terminado segundo en el hectómetro, para acompañar en el podio a su compatriota Erick Quintana, medallista de plata (11.6).
Cuba dominó el atletismo de la cita con 17 premios (5-5-7) y, en total, redondeó foja de 26 medallas (7-10-9), para superar con creces los vaticinios de ocho metales, incluyendo tres dorados.
