
Caridad Pérez Pérez, es un noble combatiente revolucionario cubano, nacida el 8 de septiembre de 1905 en Guantánamo. Hija de Enrique Sanduende, de nacionalidad mexicana y de la española Eudocia Pérez.
Después de estudiar en Guantánamo la enseñanza primaria y ejercitarse en corte y costura, regresa a El Vínculo. Contrae matrimonio con Primitivo Fernández, quien laboraba en la hacienda ganadera de San Andrés de propiedad norteamericana. Seis vástagos nacen de su vientre.
Sin embargo no todo le brilla en San Andrés. Dos golpes tristes empañan su vida: la separación de Primitivo y la destrucción de su vivienda, como consecuencia de un incendio, en el cual ella también resultó lesionada.
Al quedar desamparada regresa al hogar materno, trabaja junto a sus hijos en los hornos de carbón vegetal, recoge café y cuida los animales.
Después de realizar múltiples ocupaciones y vivir en numerosos sitios, consigue trabajo en la Casa de Socorro y ese propio año se inmiscuye en la política, al apoyar y desarrollar propaganda a favor de Gualberto Olivares.
Más tarde es promovida al Hospital Pedro Agustín Pérez, donde vence un curso de enfermera y labora en el salón de operaciones.
Cuando sucede el golpe de estado del 10 de marzo de 1952, sus actividades conspirativas se intensifican y se vincula a la Triple A, pero al percatarse del engaño de los políticos que dirigían esta agrupación, se incorpora definitivamente, en 1956, junto a su hijo Francisco Fernández, al .
Subordina sus quehaceres revolucionarios con el Dr. Enrique Creach, a quien conoció en el Hospital Pedro A. Pérez. Participa en operaciones y curas de jóvenes combatientes heridos en acciones contra el régimen, creación de botiquines, venta de bonos y colecta de dinero.
Convierte su vivienda, en centro de constante trasiego de medios logísticos y de combatientes comprometidos, por lo que fue registrada por el temido Agüero y un grupo de matones del régimen.
Al respecto, el General Samuel González Rodiles expresó: “…en la casa de Cachita Pérez, en la calle Martí y 7 sur, coordinábamos con Wicho Herrera y José Durand (Zapata), los sabotajes a los tendidos eléctricos y telefónicos, quemas de cañas, ajusticiamientos a chivatos que causaron la muerte a revolucionarios, así como otras acciones”.
Por indicaciones de Creach, en 1958, gestiona la compra, en los límites de la Base Naval yanqui, de una pequeña finca en Boquerón, Ocujal, propiedad de Juan Bautista Pérez, sitio que emplea la dirección de la insurrección como cuartel y escondite.
En los días en que acontece la Huelga de Abril, Caridad es delatada a los cuerpos represivos, abandona la ciudad del Guaso y arriba el día 16 de ese mes a la Comandancia de EL Aguacate, en Monte Rus, donde trabaja bajo el mando del Doctor José Ramón Machado Ventura, jefe del Departamento de Sanidad del Segundo Frente Oriental Frank País. Allí, precisamente, tuvo un reencuentro inolvidable con sus hijos Francisco y José, ambos combatientes del frente guerrillero.
Al tercer día de su incorporación a la nueva misión revolucionaria, el 19 de abril, se traslada a caballo a La Juba, donde realiza un parto a una joven campesina.
De regreso al hospital de campaña en busca de medicinas para la madre, el jeep que conducía su antiguo jefe del Movimiento, el Dr. Creach, fue bombardeado en la loma de La Juba por un avión militar del ejército de Batista, lo que provocó que el auto se volcara, y en el accidente Caridad sufre fuertes golpes traumáticos que le ocasionan la muerte.
Sus restos mortales son sepultados en el histórico Monte Rus, el 20 de abril, luego de rendírsele honores militares y ser ascendida, post-morten, al grado de Capitana del Ejército Rebelde, por orden del Comandante Raúl Castro Ruz.
