La Asamblea de Jimaguayú, Carta Magna de la República de Cuba en Armas

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Por Gislania Tamayo Cedeño | 16 septiembre, 2026 |
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El 16 de septiembre de 1895 fue aprobada en los campos de la localidad de Jimaguayú, en la provincia de Camagüey, la Carta Magna de la República de Cuba en Armas, la cual dio forma jurídica al movimiento revolucionario en el centro y el oriente del archipiélago cubano.

Los días comprendidos del 13 al 16 de septiembre de 1895, se convoca en Jimaguayú, Camagüey la celebración de una asamblea presidida por José Martí con el propósito de lograr la unión de las fuerzas revolucionarias para evitar las discordias surgidas en la guerra de los Diez Años y así continuar el camino de la victoria.

Fue el Generalísimo Máximo Gómez quien escogió el lugar, como homenaje de recordación a la caída en combate por la libertad, en 1873 del Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz.

Allí el Generalísimo desplegó sus tropas para proteger a los 20 constituyentes, procedentes de las tres regiones en conflictos (Oriente, Camagüey y Las Villas), que sesionaron en un sencillo bohío de tablas de palma y techo de guano sobre la Carta Magna que habría de suceder a la de Guáimaro de 1869.

Se crea una Constitución similar a la de Guáimaro y en ella se elige un poder civil más reducido y práctico formado por un Consejo de Gobierno que estaba compuesto por Salvador Cisneros Betancourt, como presidente, Bartolomé Masó Márquez, vicepresidente y como secretarios Carlos Roloff, Severo Pina Estrada, Santiago García Cañizares y Rafael Portuondo Tamayo.

Este gobierno civil tenía atribuciones sobre los asuntos políticos y económicos pero con facultades limitadas sobre lo militar. Se planteó que tanto esta Constitución como los acuerdos de esta asamblea tendrían vigencia sólo por dos años cuando se convocaría otra asamblea.

Quedaba además ratificado como General en Jefe, Máximo Gómez, y como su Lugarteniente General, Antonio Maceo.

La última contienda bélica contra el colonialismo español por la independencia de Cuba, contó a partir de entonces con este trascendental cuerpo legal.

Todo quedó listo para que los patriotas elegidos integraran el revolucionario Parlamento en Jimaguayú, bajo la presidencia del camagüeyano Salvador Cisneros Betancourt.

La Constitución de Jimaguayú estableció, como su antecesora de Guáimaro en 1869, un gobierno centralizado de la República, pero a diferencia de ella unió en un solo cuerpo los poderes legislativo y ejecutivo.

Quedaba además ratificado como General en Jefe, Máximo Gómez, y como su Lugarteniente General, Antonio Maceo.

La Constitución de Jimaguayú cerró una brecha al choque entre civiles y militares que no pudo salvar la de Guáimaro, se logró una  forma jurídica y  política a  la Guerra Necesaria, esto representó un paso adelante respecto a las anteriores Constituciones y demostró la voluntad de libertad del pueblo cubano.

De esta forma se cumplió uno de los postulados del Héroe Nacional José Martí, quien en el lugar conocido como La Mejorana, en histórico encuentro con Máximo Gómez y Antonio Maceo, logró la convocatoria a una asamblea de representantes de todos los grupos en armas.

La unificación lograda en Jimaguayú representó un paso de avance en la estructura organizativa de la guerra de 1895.

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