La capacidad transformadora de las medidas aprobadas recientemente es incuestionable. Su puesta en práctica genera grandes expectativas acerca de los posibles resultados a corto y mediano plazos, en medio de la compleja situación que vive la sociedad cubana.
El estudio de las 176 transformaciones resulta imprescindible para comprender su trascendencia tanto por su alcance inédito como la urgencia de los cambios que demanda su aplicación, con e acompañamiento de toda la nación.
En el actual contexto de crisis se requieren acciones dinamizadoras contenidas en los 23 ejes temáticos del paquete de reformas con cambios económicos y sociales. Estas se ejecutarán para favorecer en primer lugar, a los trabajadores y las familias que padecen las consecuencias del asfixiante bloqueo del gobierno de los Estados Unidos contra nuestro país.
Especialistas de las Ciencias Sociaes señalan que el análisis debe asumirse como a como un engranaje sistémico, a partir de una mediación política, que encauce el proceso hacia el socialismo.
De ahí que ¨la flexibilización de la producción agropecuaria debe producir mayor nivel de oferta. En condiciones normales, como tendencia, los precios deben disminuir. Tenemos que lograr que el salto productivo, al menos en la esfera agropecuaria, respondan a las demandas existentes.
Sin embargo, advierten que a eliminación de los topes de precios, por sí sola, genera inflación y desigualdad, mientras que la eliminación de los subsidios afecta a los sectores más vulnerables. Por tanto, es evidente que esos ajustes, aplicados de manera aislada, no resolverán el problema ni conducirán a las transformaciones necesarias.
Otro desafío consiste en garantizar que la riqueza producida sea captada por la política mediante instrumentos económicos y políticos. “Impuestos, encadenamiento productivo y responsabilidad social. ¿Para qué? Para financiar los sectores vulnerables o los servicios universales a los que estamos acostumbrado, no con la calidad que tienen ahora, sino con una calidad superior”.
Los especialistas opinan, además, que “…la política no puede definirse como un bombero que apagafuegos, sino como el arquitecto que va a diseñar una construcción sobre los cimientos socialistas, manteniendo la base económica, con todos los riesgos que se ello implica¨.
En ese sentido, considera que ¨la intervención política articulada incluye precios diferenciados y los denominados cupos solidarios. Los precios solidarios, además, tienen ventajas desde el punto de vista económico, pues cuentan con beneficios fiscales. Es decir, quien aporta, paga menos impuestos, o recibe una tarifa impositiva menor. Y, por supuesto, la soberanía alimentaria.
Se reafirma, así, que la política no desconoce el mercado, sino que introduce mecanismos paralelos para impedir que sea este determine, por si solo las proporciones económicas y sociales”.
También llaman a no analizar las medidas de forma aislada y propone un ejemplo práctico. “Veamos una cooperativa de producción lechera que podrá, si lo desea, transformarse en empresa mixta con participación privada o estatal.
¨Esa cooperativa ahora tiene derechos de gestión sobre la tierra, manteniendo o conservando la propiedad social, que es la base económica. Así, obtendría autonomía y capital, que hoy no tiene. Podrá importar y también exportar directamente. Con este análisis desde el punto de vista estructural, se puede estimular la producción. Y ese es el sentido que debe transmitirse”
Los especialistas añaden que se exige responsabilidad social a todos los actores que gestionan la economía, estatales y no estatales. Entre las acciones posibles mencionan la venta a precios solidarios para las vulnerables. En ello interviene la mediación política, dirigida a disminuir los efectos de las medidas que si se aplicaran de forma aislada, podrían resultar perjudiciales. A quienes realicen inversiones sociales se les otorgarían beneficio s fiscales”.
