
Una mirada al pago de jubilados, en los últimos meses, apuntan hacia el rescate de la prioridad en el servicio bancario granmense, en medio de las condiciones actuales en que vivimos.
Hacerlo con agilidad que facilite el acceso al efectivo y disminuyan las largas esperas de las personas de la tercera edad, ha de ser la máxima de funcionarios y trabajadores que acometen la tarea en la provincia.
Las jornadas de septiembre resultaron aciagas en la realización de esta actividad, influidas por las afectaciones del sistema electro energético nacional, el viernes último, las que se extendieron hasta el lunes y martes de la presente semana, en el caso de la Sucursal 7481, del Banco de Crédito y Comercio, de Bayamo, donde problemas con el suministro interno de electricidad dañaron la prestación del servicio en la referida unidad.
No obstante, los esfuerzos emprendido, alertó de la necesidad de crear condiciones en la medida de lo posible para contribuir en la organización y mejoramiento del entorno anexo, de esta instalación y hacer agradable la estancia en el sitio.
Evitar lo ocurrido en las colas, proclives al desorden, la irritación y el cuestionamiento, entre quienes merecen la mayor consideración y respeto, por los años de servicios al país, puede lograrse con la participación de autoridades y los clientes.
Al respecto, es bueno acotar que como parte de las transformaciones de impacto social se aplican alternativas para acercar el pago de las jubilaciones a los lugares de residencia de sus beneficiarios.
El propósito es que jubilados y pensionados puedan recibir el efectivo en comercios próximos a sus viviendas o, en determinados casos, en sus domicilios, disminuyendo la necesidad de acudir a las sucursales y permanecer durante largos periodos en las filas.
